Más que cumplir la ley, se trata de proteger tu negocio
Abrir un negocio implica tomar cientos de decisiones: desde elegir local hasta decorar la fachada. Pero hay una decisión silenciosa, que no se ve, aunque es vital: cuántos extintores necesitas. La mayoría piensa que basta con tener uno “por si acaso”, pero la realidad es que esto va mucho más allá. La cantidad, tipo y ubicación de los extintores no solo es cuestión de normativa, sino de supervivencia. Aquí te contamos cómo calcular cuántos necesitas según lo que haces en tu local y por qué no se trata de un trámite más, sino de un escudo real contra el fuego.
¿Qué factores determinan la cantidad de extintores?
No todos los negocios son iguales, por eso no existe una fórmula única. El número de extintores depende de varios factores: superficie del local, actividad que se realiza, número de plantas, presencia de materiales inflamables y afluencia de personas. Por ejemplo, una tienda de ropa de 60 metros cuadrados no tiene el mismo riesgo que una cocina industrial o un almacén de productos químicos. La normativa, en este caso el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), da pautas generales, pero son los técnicos especializados quienes analizan cada caso. Y es ahí donde empieza a definirse cuántos extintores te corresponden.
El tipo de actividad manda: no es lo mismo un bar que una oficina
Un negocio de hostelería tiene un riesgo muy distinto al de un despacho de abogados. ¿Por qué? Porque donde hay cocinas, aceites calientes y maquinaria eléctrica, el riesgo de incendio se dispara. En esos casos, además del número de extintores, importa mucho el tipo. Por ejemplo, un restaurante debe contar sí o sí con un extintor CO2, ideal para fuegos eléctricos o en presencia de equipos sensibles. En cambio, en un comercio sin maquinaria, los extintores de polvo suelen ser suficientes. Este matiz, aunque parezca menor, puede marcar la diferencia entre apagar un conato o ver cómo tu negocio se reduce a cenizas en minutos.
¿Qué pasa con los negocios que almacenan materiales combustibles?
Si tu actividad implica almacenar papel, cartón, madera, plásticos o textiles, el riesgo también es alto. Aquí, el más recomendable es el extintor ABC, ya que actúa sobre fuegos de tipo A (sólidos), B (líquidos inflamables) y C (gases), lo que cubre un amplio espectro. Este tipo de extintor es el más versátil y se suele instalar en negocios con varios frentes de riesgo, como imprentas, talleres o almacenes. Eso sí, tenerlo no te exime de hacer revisiones periódicas ni de contar con personal que sepa usarlo correctamente. Porque tener el extintor y no saber usarlo, es como tener una alarma desconectada.
Relación entre extintores y licencia de actividad
Aquí viene un punto importante que muchos desconocen: la licencia de actividad está directamente relacionada con la protección contra incendios. Cuando solicitas este permiso al ayuntamiento para abrir tu negocio, debes presentar un proyecto técnico que incluya un plan de seguridad contra incendios. En ese plan ya deben estar definidos los extintores: cuántos, de qué tipo y dónde se ubicarán. No es un documento cualquiera, porque si el inspector ve que no estás cumpliendo con lo aprobado, te pueden denegar la apertura o incluso sancionar después. Así que no se trata solo de evitar fuegos, sino de poder abrir legalmente.
¿Cuál es la cantidad mínima de extintores que marca la normativa?
Según el RIPCI, lo mínimo es tener un extintor cada 15 metros de recorrido desde cualquier punto del local. Además, debe haber uno por cada 100 metros cuadrados de superficie útil. Si el local tiene varias plantas, debe haber al menos uno por planta. Pero ojo: estas son cifras mínimas. En la práctica, un técnico puede recomendar más si ve zonas de riesgo específicas, como cuadros eléctricos, cocinas o maquinaria. Por eso, lo más prudente no es solo ceñirse a la ley, sino adelantarse a los problemas. A veces, un extintor más puede evitar una catástrofe.
Negocios de atención al público: una responsabilidad extra
Cuando en tu local entran y salen personas constantemente, como en tiendas, bares, clínicas o centros deportivos, el nivel de responsabilidad sube. Aquí no solo importa proteger la inversión, sino también garantizar la seguridad de los clientes. En estos casos, además de los extintores, suele recomendarse señalización clara, iluminación de emergencia y formación básica del personal en primeros auxilios y uso de extintores. Porque, ante un fuego, los primeros segundos son clave. Si tu personal no sabe cómo actuar o si no hay un extintor cerca, el daño puede ser irreparable.
La importancia de una instalación bien pensada
No basta con comprar el extintor y colgarlo en cualquier pared. La instalación debe estar hecha por un profesional autorizado, siguiendo criterios técnicos. El extintor debe colocarse a una altura visible y accesible, nunca detrás de muebles, cortinas o puertas. Además, debe estar señalizado y libre de obstáculos. Muchos negocios fracasan en esto: tienen extintores pero mal colocados, caducados o sin señalización. Y eso, en caso de inspección o de incendio, cuenta como si no estuvieran. Instalarlo bien es tan importante como tenerlo.
¿Qué revisiones y mantenimiento necesitan los extintores?
Un error común es pensar que los extintores duran eternamente. Todos deben pasar revisiones trimestrales y anuales, además de una prueba de presión cada cinco años. Esto debe hacerlo una empresa autorizada, que dejará constancia por escrito y actualizará el marcado del equipo. Si no se hacen esas revisiones, el seguro puede negarse a cubrir daños por incendio. Además, el extintor podría no funcionar en el momento crítico. Es como tener un coche sin ITV: puede andar, pero si pasa algo, la responsabilidad es tuya.
¿Qué pasa si cambias de actividad?
Muchos negocios empiezan como una cosa y luego evolucionan. Una tienda de regalos se convierte en papelería; una oficina se transforma en coworking. Si cambias la actividad, también cambia el riesgo de incendio. Eso significa que debes revisar el plan de extinción y, si hace falta, añadir más extintores o cambiar los tipos. Aquí es donde entra otra vez el asesoramiento técnico. Lo barato, en estos casos, sale caro. Adaptarte a tiempo puede ahorrarte sanciones, daños y problemas legales. Siempre que haya una modificación relevante, consulta con un profesional.
Recomendaciones prácticas para acertar desde el principio
Si vas a montar un negocio o quieres revisar el que ya tienes, lo mejor es seguir estos pasos: primero, pide un estudio técnico. Segundo, instala los extintores adecuados y en la cantidad correcta. Tercero, haz el mantenimiento regular. Y cuarto, forma a tu personal. Puede parecer mucho, pero es lo mínimo para dormir tranquilo. Además, una buena protección contra incendios transmite profesionalismo. Tus clientes lo notan, y en caso de emergencia, lo agradecerán.
Más vale prevenir que lamentar
La pregunta “¿cuántos extintores necesita mi negocio?” no tiene una única respuesta. Depende de muchos factores, pero todos giran en torno a una idea: proteger lo que has construido. Tener los extintores adecuados, bien instalados y mantenidos, no solo te permite cumplir la ley, sino que puede salvarte en una situación crítica. Si tienes dudas o quieres hacer las cosas bien desde el principio, no lo dejes al azar. Contacta con profesionales en protección contra incendios y asegúrate de que tu negocio está realmente preparado. Y si te interesa seguir aprendiendo, puedes echar un vistazo a nuestro artículo sobre comprar extintor para conocer las mejores opciones disponibles hoy.

