Trabajadores de cocina en hospitales de Vigo denuncian comida de mala calidad e insalubre: un llamado urgente a la mejora
En los hospitales públicos de Vigo —Meixoeiro, Álvaro Cunqueiro y Nicolás Peña—, los trabajadores de cocina han elevado una seria denuncia que no puede ni debe ser ignorada: la calidad de la comida servida a pacientes y personal está siendo comprometida de forma alarmante, sumada a unas condiciones de higiene que ponen en riesgo la salud y la integridad del servicio hospitalario.
Esta situación crítica afecta no solo a la salud de quienes dependen de una alimentación adecuada para su recuperación, sino que también cuestiona la gestión y el mantenimiento de las instalaciones destinadas a la producción de alimentos. Desde el personal de Eurest, la concesionaria que gestiona los servicios de cocina en estos tres centros hospitalarios, se advierte de un escenario deteriorado que requiere atención inmediata.
Condiciones laborales y presión en los cocineros: el desgaste invisible
Los testimonios de los empleados denuncian un contexto laboral marcado por un estrés creciente y una presión constante, fruto de recortes que, aunque no se han aplicado en el personal, sí han afectado directamente a la calidad de los suministros y al mantenimiento del equipamiento. Esta situación, insostenible, repercute en el ánimo y el rendimiento de un equipo vital para el funcionamiento hospitalario.
Entre los múltiples factores, destaca la ausencia de un adecuado mantenimiento de maquinaria clave, como los lavavajillas, que según indican, no cumplen con los estándares mínimos de desinfección. Esta falla pone en entredicho la seguridad alimentaria y exige una revisión exhaustiva.
La imprescindible función de los muebles de acero inoxidable en las cocinas hospitalarias
Un aspecto crucial que muchas veces pasa desapercibido, pero que es determinante para garantizar la higiene y la seguridad en la elaboración de alimentos, es el mobiliario utilizado en estas cocinas. En este sentido, las mesas inox se convierten en un elemento fundamental.
Este tipo de mobiliario no solo ofrece una superficie resistente y duradera, sino que facilita la limpieza y el mantenimiento de la higiene, factores esenciales para evitar la proliferación de bacterias y contaminantes. La calidad de los materiales empleados impacta directamente en el resultado final de los menús hospitalarios, donde la salud y la seguridad alimentaria son prioritarias.
Impacto de los recortes en materia prima y mantenimiento: un cóctel peligroso
La denuncia del personal apunta a que los recortes presupuestarios, al no afectar al número de trabajadores, se trasladan a una reducción de la calidad en las materias primas y los insumos para la cocina. Esto genera una degradación en la calidad nutricional y sanitaria de los alimentos que se sirven a pacientes, muchos de los cuales tienen necesidades dietéticas específicas.
Además, la falta de inversión en el mantenimiento de infraestructuras y maquinaria dificulta la correcta higiene y funcionalidad del espacio, lo que, sumado a las condiciones descritas, pone en riesgo la renovación y cumplimiento de la licencia para operar esta cocina hospitalaria. Sin un mobiliario adecuado, como las robustas y fáciles de limpiar mesas acero inoxidable, la cocina puede perder la certificación sanitaria imprescindible.
Licencias y normativas: la base legal que garantiza la seguridad en la cocina hospitalaria
Más allá del bienestar de los trabajadores y los pacientes, el cumplimiento estricto de las normativas sanitarias y de apertura es vital para que la cocina de un hospital pueda funcionar sin contratiempos legales. La licencia apertura para restaurante en el contexto hospitalario exige que las instalaciones cumplan con exigentes requisitos de higiene, seguridad y equipamiento.
Entre estos requisitos destaca la utilización de materiales aptos para la manipulación de alimentos, donde el acero inoxidable es el estándar, garantizando durabilidad, limpieza óptima y resistencia a la corrosión, factores que no solo preservan la calidad de la comida sino que también protegen la salud pública.
Movilizaciones y reivindicaciones: la voz del personal de cocina
Tras meses de negociaciones estériles con la empresa concesionaria, los trabajadores han optado por movilizarse para visibilizar su situación. Las protestas se han llevado a cabo ya en el Hospital Meixoeiro y están previstas en otras instalaciones, con el objetivo de exigir mejoras en las condiciones laborales, en la calidad de los alimentos y en el mantenimiento de las cocinas.
El clamor del personal pone sobre la mesa una realidad que debe ser atendida con urgencia: la calidad de la alimentación hospitalaria no puede estar en riesgo ni ser un reflejo de recortes mal gestionados, sino un pilar fundamental de la asistencia sanitaria.
La higiene como pilar innegociable en las cocinas hospitalarias
La limpieza y desinfección de los espacios donde se elaboran los alimentos es crucial para evitar brotes infecciosos y garantizar la salud de los pacientes. La elección de mobiliario adecuado, con superficies lisas, resistentes y fáciles de limpiar, como las mesas inox, es determinante para mantener un ambiente seguro y cumplir con los estándares sanitarios más exigentes.
La falta de una correcta desinfección, como la denunciada en los lavavajillas, representa un riesgo serio que no debe ser minimizado ni ignorado por los responsables de la gestión hospitalaria.
Un llamado a la acción para garantizar calidad y seguridad
La denuncia de los trabajadores de cocina en los hospitales de Vigo es un claro toque de atención para la administración y concesionarios: la calidad de la alimentación hospitalaria, el mantenimiento adecuado de las instalaciones y el cumplimiento riguroso de la normativa higiénico-sanitaria son aspectos innegociables que deben reforzarse inmediatamente.
Invertir en muebles de acero inoxidable, garantizar la renovación oportuna de licencias y asegurar que el personal cuenta con los medios para trabajar en condiciones dignas y seguras, no solo protege la salud de los pacientes, sino que también salvaguarda la reputación y la viabilidad del servicio hospitalario.
Solo con un compromiso firme y responsable será posible superar esta crisis y ofrecer a la sociedad el nivel de calidad y seguridad que merece.

