Incendio en bar de Fleming es sofocado sin heridos por los bomberos: Una llamada de atención para la seguridad en locales de hostelería
En la tranquila tarde cordobesa de ayer, un incendio declarado en un bar de la zona de Fleming movilizó a los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) del Ayuntamiento de Córdoba, quienes lograron sofocar las llamas sin que hubiera que lamentar víctimas ni desalojos. Este suceso, aunque afortunadamente controlado con rapidez, pone sobre la mesa cuestiones capitales sobre la seguridad contra incendios en establecimientos públicos, especialmente en bares y locales de hostelería, que concentran diariamente a numerosos clientes y trabajadores.
El fuego tuvo origen en la cocina del bar ubicado en la calle Doctor González Amigo y, a pesar de la rápida intervención, generó una gran humareda que alertó a los vecinos y obligó a cortar el acceso rodado en la zona. La extinción, llevada a cabo con eficacia por los bomberos, recordó la importancia vital de contar con sistemas y dispositivos adecuados para hacer frente a estas emergencias.
La prevención como base: ¿Estaban preparados?
Cuando hablamos de incendios en bares y locales similares, la prevención es mucho más que una obligación legal: es una responsabilidad con la vida. La legislación española es clara en cuanto a la necesidad de disponer de equipos contra incendios, como extintores, sistemas de detección y protocolos de actuación.
Ahora bien, nos surgen preguntas imprescindibles tras el suceso en Fleming: ¿Este bar contaba con licencia de actividad o licencia de apertura al día? ¿Sus extintores eran los adecuados para el tipo de riesgo y estaban correctamente mantenidos y revisados? ¿El personal tenía formación en el uso de estos dispositivos y en protocolos de evacuación? Estas cuestiones no solo son claves para entender cómo se pudo controlar el incendio, sino también para prevenir futuros incidentes.
Extintores en bares: tipos, mantenimiento y normativas imprescindibles
En el entorno de la hostelería, donde los riesgos de incendio son elevados por la presencia de fuentes de calor, grasas y materiales combustibles, la elección y mantenimiento de los extintores debe ser rigurosa y adaptada a las características específicas de cada local.
Los extintores portátiles son la primera línea de defensa ante un conato de incendio y deben cumplir con la normativa UNE-EN 3, además de estar homologados y con revisiones periódicas. En un bar, lo habitual es disponer de extintores de polvo ABC, aptos para fuegos de materiales sólidos, líquidos inflamables y equipos eléctricos.
Además, el mantenimiento de estos equipos es obligatorio: inspecciones visuales mensuales, revisiones técnicas anuales y recarga cada cinco años son solo algunas de las exigencias que aseguran la funcionalidad de los extintores en caso de emergencia. Por lo tanto no basta con comprar extintores homologados solamente, hay que mantenerlos para que estén disponibles y funcionen correctamente para situaciones como estas.
La formación del personal y la señalización: factores clave en la gestión de emergencias
Más allá de la existencia de equipos contra incendios, la eficacia en la gestión de un incendio depende en gran medida de la preparación del personal. Los trabajadores deben recibir formación para el uso correcto de los extintores y para ejecutar las pautas de evacuación de forma rápida y ordenada.
Una señalización clara y visible es igualmente crucial. Las salidas de emergencia deben estar señalizadas conforme a la normativa vigente, libres de obstáculos y con iluminación adecuada para facilitar una evacuación segura. En este punto, el cumplimiento normativo no es un trámite burocrático, sino una cuestión que puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una tragedia.
¿Qué podemos aprender del incendio en Fleming?
Este suceso, que afortunadamente no tuvo consecuencias personales, es un aviso claro sobre la necesidad de fortalecer la cultura preventiva en bares y locales comerciales. No basta con tener extintores; hace falta que estos estén en perfecto estado, que el personal sepa usarlos y que el establecimiento cumpla con todas las normativas vigentes.
En este sentido, la información y la educación continua juegan un papel fundamental. Consultar fuentes especializadas, como el blog de licencias, es un recurso valioso para mantenerse actualizado y tomar decisiones informadas sobre seguridad.
Recomendaciones para bares y locales de hostelería
- Revisión constante de la licencia de actividad y apertura: asegurarse de que el local cumple con todas las normativas municipales y autonómicas.
- Equipamiento adecuado y en perfecto estado: disponer de extintores homologados y revisados, sistemas de detección y alarmas.
- Formación del personal: impartir cursos de prevención y actuación ante incendios, incluyendo simulacros periódicos.
- Señalización y accesibilidad: garantizar la correcta señalización de salidas y la ausencia de obstáculos en rutas de evacuación.
- Plan de mantenimiento preventivo: establecer un calendario riguroso para inspección y mantenimiento de equipos contra incendios.
Seguridad, prevención y responsabilidad en la hostelería
El incendio en el bar de Fleming, controlado a tiempo y sin heridos, nos recuerda que la prevención y la preparación pueden salvar vidas y bienes materiales. Es imprescindible que todos los locales de hostelería tomen conciencia de su responsabilidad y cumplan con las normativas vigentes en materia de protección contra incendios.
En última instancia, la seguridad en bares no es un gasto ni una carga burocrática, sino una inversión en la tranquilidad de trabajadores, clientes y vecinos, y en la preservación del patrimonio. Que este incidente sirva para reforzar la cultura de la prevención y para que cada establecimiento revise a fondo sus protocolos y equipos contra incendios.
Recordemos siempre que un extintor bien mantenido y un equipo preparado pueden ser la diferencia entre un susto y una tragedia.

