Luz verde municipal al Betis para levantar su mole terciaria sin concreción de usos: trato desigual frente a Vera Sevilla
El reciente acuerdo del Ayuntamiento de Sevilla para permitir al Real Betis Balompié levantar su mole terciaria sin una definición concreta de los usos proyectados ha abierto un debate sobre trato desigual en la gestión urbanística y la importancia real de la protección contra incendios en construcciones de gran envergadura. A diferencia del proyecto Vera Sevilla en la antigua fábrica de tabacos de Altadis, donde se exigió la definición exhaustiva de usos, el club verdiblanco obtiene luz verde para un desarrollo cuya seguridad contra incendios se evaluará únicamente en fases posteriores, lo que plantea riesgos operativos y normativos.
Flexibilidad municipal y riesgos asociados a la indefinición de usos
El gobierno local presidido por José Luis Sanz ha aplicado una flexibilidad que sorprende a muchos especialistas. La Gerencia de Urbanismo ha aprobado la construcción de la mole anexa al estadio Benito Villamarín sin exigir detalles sobre su función final, limitándose a verificar únicamente la resistencia estructural y la compartimentación del edificio. Esta cáscara estructural podrá erigirse mientras que la evacuación y las instalaciones contra incendios se dejan para proyectos individuales futuros, una decisión que refleja cómo se prioriza la rapidez constructiva frente a la seguridad integral de usuarios.
En este contexto, es indispensable recordar la relevancia de disponer de medios de protección contra incendios desde el primer momento de cualquier construcción. La instalación de un extintor adecuado, así como sistemas de detección y alarmas, no debería esperar a fases posteriores del proyecto. Esta visión preventiva no solo reduce riesgos sino que también asegura que las obras cumplan con los estándares de seguridad más estrictos.
Detalles del proyecto del Betis: dimensiones y usos indefinidos
La solicitud de licencia contempla:
- Construcción de una nueva grada de Preferencia y mejoras puntuales en los graderíos de Gol Norte, Fondo y Gol Sur.
- Edificio anexo para usos deportivos y terciarios sin definir, desarrollado en varias alturas.
- Dos plantas de sótano de garaje con 525 plazas y espacios para autobuses y camiones técnicos.
- Instalaciones complementarias y nueva cubierta ligera sobre los graderíos.
- Eliminación del cerramiento metálico perimetral y definición de espacios interiores básicos.
El proyecto, registrado inicialmente el 21 de julio de 2025 y actualizado hasta noviembre de 2025, sigue careciendo de concreción sobre los usos finales. El secretario del Pleno municipal advirtió que esta indefinición podría afectar al valor de mercado del inmueble y, por extensión, a lo que percibirá el Ayuntamiento en concepto de aprovechamiento urbanístico.
Protección contra incendios y fases diferenciadas
El informe del Servicio de Licencia de Obras indica: “Los locales/edificación anexa se proyectan sin uso, por lo cual sólo consideraremos los aspectos de resistencia de la estructura y la compartimentación dejando la evacuación y las instalaciones contra incendios para los proyectos diferenciados que cada local ha de presentar para su utilización y la concesión de la correspondiente licencia de ocupación.” Este planteamiento muestra un trato diferenciado respecto a otros proyectos, como Vera Sevilla, donde los sistemas de protección contra incendios fueron evaluados de manera integral desde el inicio.
En cualquier construcción, la planificación temprana de sistemas como la bie 45 mm es clave para garantizar la seguridad de usuarios y personal. Postergar estas medidas hasta fases posteriores puede generar problemas de cumplimiento normativo y riesgos legales, especialmente en edificaciones de gran aforo.
Cumplimiento normativo y responsabilidad municipal
A pesar de la flexibilidad, el Ayuntamiento ha blindado su responsabilidad mediante la exigencia del Documento D12, que certifica la protección de estructuras y puertas cortafuego antes de conceder la licencia de ocupación. Este control parcial indica que, aunque la construcción pueda avanzar, la seguridad final dependerá de la implementación de sistemas específicos de protección contra incendios.
La capacidad de cumplir normativas como el Código Técnico de la Edificación (CTE) y las ordenanzas locales es esencial, especialmente cuando se dejan aspectos críticos, como la evacuación y los sistemas de detección de incendios, para fases posteriores. La falta de concreción en el uso de la mole genera incertidumbre sobre la eficiencia de estos sistemas y su integración en el plan global de seguridad.
Comparativa con Vera Sevilla: disparidad en la exigencia de usos
Mientras el Betis recibe luz verde para avanzar sin definición de usos, Vera Sevilla enfrentó un tratamiento mucho más estricto. La Gerencia de Urbanismo exigió que los promotores definieran exhaustivamente los usos de cada edificio del conjunto fabril antes de aprobar las licencias de obra. Esta disparidad evidencia un criterio diferenciado que pone en primer plano la necesidad de transparencia y coherencia en la administración urbanística.
Edificabilidad y planificación del conjunto del Benito Villamarín
La edificabilidad máxima del conjunto es de 106.158,89 m²t, distribuida en 74.311 m²t para uso deportivo privado y 31.848 m²t para usos compatibles. En el proyecto materializado, se reserva un margen técnico de 1.867 m²t, lo que permite ajustes futuros. Estos cálculos son críticos para determinar compensaciones urbanísticas y valorar correctamente el impacto económico del proyecto.
Conflictos y logística en aparcamiento
La planta de sótano contempla usos variados como almacén o vestuarios, sujetos a normativa sobre evacuación y ventilación. Se requieren alineaciones precisas de rampas y carriles diferenciados para garantizar un flujo seguro de vehículos. Este detalle logístico subraya la complejidad de integrar la protección contra incendios con el uso cotidiano del espacio.
Autorizaciones complementarias: grúas-torre y servidumbres aeronáuticas
El proyecto cuenta con la aprobación de AESA y el Ministerio de Defensa para grúas-torre y elementos elevados, incluyendo pararrayos y cubierta. Estas autorizaciones, aunque técnicas, también influyen en la seguridad integral y requieren que la protección contra incendios esté considerada en la fase de diseño de todos los elementos estructurales.
Seguridad postergada y necesidad de planificación integral
El caso del Betis pone en evidencia un dilema entre agilidad constructiva y seguridad operativa. Levantar una mole terciaria sin concreción de usos ni evaluación temprana de sistemas de protección contra incendios puede generar riesgos significativos. La instalación temprana de extintores, sistemas BIE y puertas cortafuego no es opcional: es un requisito indispensable para garantizar la integridad de usuarios y cumplir normativas vigentes. La experiencia de proyectos como Vera Sevilla muestra que la definición clara de usos y la integración de medidas de seguridad desde el inicio son claves para una construcción responsable, segura y sostenible.
Así que, la luz verde municipal al Betis para levantar su mole terciaria sin concreción de usos evidencia un trato desigual que debe equilibrarse con una planificación rigurosa de protección contra incendios y cumplimiento normativo para evitar riesgos innecesarios y asegurar la seguridad de todos.

