Normativa salida de humos bares: Lo que nadie te cuenta antes de montar un restaurante
Montar un bar o un restaurante en España es, a veces, una odisea regulatoria que va mucho más allá de diseñar una carta atractiva o decorar con lámparas de bombilla a la vista. Y una de las piezas clave que separan el éxito del cierre por orden municipal es, sin lugar a dudas, la normativa de salida de humos en bares. Si creías que bastaba con instalar una campana extractora cualquiera, necesitas sentarte y leer esto.
¿Por qué la salida de humos es el gran quebradero de cabeza de la hostelería?
En una vivienda particular, que los humos salgan o se queden muchas veces se resuelve con abrir una ventana o cambiar de campana. Pero en hostelería, donde el volumen de cocinado es industrial y las grasas, olores y vapores se multiplican, el sistema de extracción no es una opción: es una obligación regulada al milímetro.
La normativa española exige que los locales destinados a la restauración cuenten con un sistema de evacuación de humos independiente, eficaz y dimensionado correctamente. Es decir, nada de compartir salida con la comunidad, ni improvisar con conductos de bricolaje de domingo por la tarde. La ley es clara y estricta.
El papel clave de la extinción automática: cumplir la normativa y obtener licencias
Y aquí entramos en un punto que muchos pasan por alto: la importancia de los sistemas de extincion cocinas en las campanas industriales de las cocinas profesionales. ¿Por qué es crucial? Porque sin un sistema de extinción automática homologado, la salida de humos queda coja, y el riesgo de incendio es tan real como el olor a fritanga después del servicio. Pero hay más: los sistemas de extinción automática no solo salvan vidas y bienes, también allanan el camino para conseguir la ansiada licencia de apertura.
Una instalación profesional que integre extracción, extinción y cumplimiento normativo se convierte en un pasaporte directo para tramitar la licencia sin sobresaltos.
Normativa técnica aplicable: Código Técnico, RITE y más
El Código Técnico de la Edificación (CTE), en su Documento Básico HS 3 sobre Calidad del Aire Interior, establece que las zonas de cocinado deben disponer de un sistema que extraiga los contaminantes. Específicamente, se exige un caudal mínimo de 50 litros por segundo en las zonas de cocción. Pero la clave está en el “cómo”. No basta con extraer, hay que hacerlo con eficiencia, seguridad y conforme al diseño del local.
También entra en juego el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y sus Instrucciones Técnicas Específicas. En este caso, hablamos de las ITEs 02.14, 03.11 y 09.3.09.3, relativas a chimeneas y conductos. Y no podemos olvidar las normativas autonómicas y ordenanzas municipales, que muchas veces imponen criterios aún más exigentes.
Por eso, el diseño del sistema de extracción debe hacerse a medida, en base a cálculo térmico y dinámica de fluidos, y siguiendo normas UNE como la EN 1856 (chimeneas metálicas) o la 123.001 (diseño y cálculo de chimeneas). La improvisación, aquí, sale cara… y huele mal.
¿Quieres saber cuánto cuesta un sistema completo y certificado? Te recomendamos consultar este precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas para tener una referencia clara y ajustada.
La conexión entre una buena salida de humos y la licencia de actividad
Muchos proyectos de restauración fracasan antes incluso de abrir las puertas. ¿El motivo? No haber tenido en cuenta la normativa desde el principio. Las licencias municipales de actividad no se conceden si el sistema de salida de humos no cumple la normativa. No sirve con decir que “funciona bien”. Los técnicos municipales exigen planos, memorias, homologaciones y certificados.
Además, si el sistema no está debidamente instalado, las quejas vecinales no tardarán en llegar. Malos olores, ruidos del extractor, salidas mal ubicadas… Todo puede derivar en sanciones, expedientes o incluso en la clausura del local.
¿Estás montando un bar o restaurante? No dejes de consultar esta guía completa sobre los requisitos para licencia de restaurante. Ahí verás que cumplir con la normativa de salida de humos no es un anexo: es el núcleo del proyecto.
Errores frecuentes que pueden hundir tu negocio
- Instalar la cocina sin haberla incluido en el proyecto original.
- Usar chimeneas que no alcanzan la altura mínima exigida.
- Compartir conducto con viviendas o locales ajenos.
- No prever un sistema de extinción automático.
- No respetar los caudales mínimos exigidos por el HS 3 del CTE.
Evitar estos errores no solo es una cuestión de cumplimiento normativo, sino de sentido común empresarial. ¿De qué sirve una inversión en maquinaria o mobiliario de acero inoxidable si al final no puedes abrir por una chimenea mal colocada?
La solución integral: extinción, evacuación y licencia, todo en uno
La clave está en el enfoque integral. Desde el primer croquis del local hay que considerar la salida de humos como parte estructural y legal del proyecto. Eso implica trabajar con instaladores certificados, ingenieros técnicos, arquitectos y asesores legales especializados.
Hoy, gracias a los avances tecnológicos y normativos, es posible instalar sistemas de extinción automática que se integran con la campana, detectan el fuego y lo neutralizan sin intervención humana, protegiendo tanto al personal como al inmueble y facilitando la inspección por parte del ayuntamiento.
En definitiva, la normativa sobre salida de humos en bares y restaurantes no es un obstáculo, sino una guía. Quien la sigue, no solo evita sanciones: logra una cocina profesional más segura, eficiente y legalmente blindada.

