Hotel de Benalmádena reabre servicios pese a acumular denuncias

Hotel de Benalmádena reabre servicios pese a acumular denuncias

Hotel de Benalmádena reabre servicios pese a acumular denuncias

El eco de los pasos en los pasillos vacíos resuena más fuerte que la música ambiental. El Hotel de Benalmádena, precintado hace apenas unos días por carecer de la preceptiva licencia de apertura, ha decidido reabrir algunos de sus servicios. Y lo ha hecho pese a arrastrar no solo deudas con proveedores y nóminas sin pagar, sino también un reguero de denuncias que lo colocan en el centro del debate sobre la legalidad, la transparencia y la seguridad de los establecimientos hoteleros en la Costa del Sol.

La reapertura entre sombras administrativas

La gerencia del complejo, rebautizado como ViveMar —antes VistaMar—, insiste en que todo obedece a un mero error administrativo. Un trámite pendiente, dicen. Mientras tanto, los huéspedes se ven obligados a entrar y salir por el aparcamiento, ya que la puerta principal permanece precintada por orden del Ayuntamiento. Un folio impreso, en letras mayúsculas, recuerda que el lugar está “cerrado al público”, aunque lo cierto es que el hotel sigue en funcionamiento.

Lo que queda en entredicho es la importancia de cumplir con las normativas municipales y autonómicas que garantizan que un hotel pueda operar legalmente. La licencia de actividad no es un papel decorativo: es la llave que abre las puertas de la legalidad y, sobre todo, de la seguridad.

Licencias de apertura y seguridad: dos caras de la misma moneda

Un establecimiento hotelero que carece de licencia no solo incurre en sanciones, sino que pone en riesgo la confianza de clientes y trabajadores. La licencia de apertura se obtiene tras cumplir con una serie de requisitos técnicos, de accesibilidad y, muy especialmente, de seguridad contra incendios. Aquí radica la primera enseñanza: ningún negocio puede ni debe ignorar la necesidad de contar con un extintor homologado, revisado y operativo. Este equipamiento no es un adorno, sino una exigencia legal y vital para proteger vidas y bienes.

El papel de los equipos contra incendios en los hoteles

Un hotel es un espacio en el que confluyen centenares de personas en un mismo recinto: familias, trabajadores, turistas extranjeros. El más mínimo conato de fuego, sin los medios adecuados, podría transformarse en tragedia. Por ello, disponer de sistemas de detección, alarmas, hidrantes y, por supuesto, extintores en cada planta, resulta innegociable. De hecho, la legislación española lo contempla como requisito indispensable para autorizar cualquier licencia de actividad.

No se trata únicamente de cumplir con una norma: hablamos de confianza. El turista que llega a un hotel espera seguridad. Saber que, en caso de emergencia, hay un extintor co2 preparado para actuar, puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.

El Ayuntamiento y la Junta: exigencias inaplazables

El Consistorio de Benalmádena, tras consultar con la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, confirmó que el ViveMar no figuraba en el registro oficial de alojamientos turísticos. Esa omisión no es un despiste menor: implica que el establecimiento no había completado el trámite legal básico para su funcionamiento. La consecuencia, inevitable, fue el precintado de las instalaciones.

Conviene recordar que abrir un hotel sin licencia de actividad expone a sus responsables a sanciones económicas de calado. Una multa por no tener licencia de actividad puede ascender a miles de euros, además de provocar el cierre inmediato del negocio. Y en casos graves, como el de ViveMar, el daño a la reputación es todavía mayor: titulares en la prensa, quejas de empleados y desconfianza de los clientes.

Los trabajadores, las primeras víctimas

A la maraña de problemas administrativos se suman las denuncias de los trabajadores. Nóminas impagadas, retrasos acumulados y falta de explicaciones han llevado a varios empleados a acudir a la Inspección de Trabajo. No es la primera vez que un hotel en dificultades intenta sobrevivir sacrificando a quienes sostienen su actividad diaria. La hostelería, motor económico de Málaga y de toda Andalucía, no puede permitirse este tipo de prácticas.

Clientes atrapados en una contradicción

Los casi 200 huéspedes que permanecen alojados en el complejo viven una paradoja difícil de digerir: disfrutan de la piscina, de los servicios comunes reabiertos a medias, pero no pueden utilizar la puerta principal. El acceso se reduce a los garajes, custodiados por carteles de “precintado”. Una contradicción visible que refleja la precariedad de la situación legal del hotel.

La seguridad jurídica como pilar del turismo

El caso del Hotel de Benalmádena es un recordatorio incómodo de que el turismo, para ser sostenible, debe construirse sobre bases sólidas: licencias, transparencia y seguridad. La obtención de una licencia de apertura no es una traba burocrática, sino un aval de que el negocio cumple con las condiciones que protegen al cliente. De igual modo, los sistemas contra incendios no son gastos superfluos, sino la inversión más importante que puede hacer un hotel para garantizar su continuidad.

La lección que deja ViveMar

Un hotel que abre sin licencia juega con fuego, y no solo en sentido figurado. La acumulación de denuncias, el precinto policial y la incertidumbre de clientes y trabajadores muestran lo que ocurre cuando la legalidad se ignora. La moraleja es clara: ningún establecimiento debería abrir sus puertas sin cumplir con la normativa, sin contar con los equipos de seguridad homologados y sin tener en regla sus licencias. Porque cada omisión, tarde o temprano, pasa factura. Y en el caso de ViveMar, la factura ya está sobre la mesa.

Madrid cierra el hotel cápsula de Arganzuela por falta de licencia

Madrid cierra el hotel cápsula de Arganzuela por falta de licencia

Madrid cierra el hotel cápsula de Arganzuela por falta de licencia

El pasado 15 de agosto, el Ayuntamiento de Madrid tomó una decisión contundente: ordenar el cierre del hotel cápsula de Arganzuela por operar sin la licencia de actividad necesaria. La medida pone de relieve un asunto crítico para cualquier empresario o inversor: la importancia de contar con licencias de apertura o licencias de actividad antes de iniciar cualquier operación comercial.

Un cierre que evidencia la vigilancia municipal

El establecimiento, situado en el número 18 de la calle Arquitectura, en Arganzuela, recibió la orden tras comprobarse que no contaba con el título habilitante exigido por la normativa urbanística. Los responsables disponen de un mes para recurrir la resolución, pero la sanción es clara y contundente. Este tipo de medidas buscan proteger a los ciudadanos y garantizar que los espacios de alojamiento cumplan con las normas de seguridad, higiene y accesibilidad.

El caso de este hotel cápsula no solo refleja la necesidad de licencias, sino también la importancia de mantener equipamientos de seguridad adecuados, como extintores certificados, sistemas de detección de incendios y salidas de emergencia. Sin estos elementos, ni siquiera un permiso de apertura puede ser aprobado por las autoridades competentes.

Antecedentes y denuncias previas

En mayo, la oposición en el Consistorio, encabezada por Rita Maestre, denunció que el hotel prestaba servicios sin inspección ni medidas de seguridad. La Agencia de Actividades recibió la denuncia urbanística correspondiente, y desde entonces se inició un proceso de verificación que culminó con el cese de la actividad.

El delegado de Urbanismo, Borja Carabante, destacó que los servicios de inspección y la Policía Municipal son responsables de constatar si un establecimiento opera sin licencia. Solo tras dicha comprobación se inicia el expediente sancionador, que en casos como este lleva inevitablemente al cierre. La actuación refleja la obligación legal de asegurar que los negocios cumplan con todos los requisitos administrativos y de seguridad, incluyendo contar con un extintor ABC homologado y correctamente mantenido.

Normativa y requisitos para abrir un negocio en Madrid

Para poder operar legalmente, cualquier establecimiento debe contar con:

  • Licencia de actividad o de apertura otorgada por el Ayuntamiento.
  • Certificados de seguridad contra incendios, incluyendo extintores, detectores de humo y sistemas de alarma.
  • Adaptación del espacio a la normativa urbanística, con accesos seguros, ventilación adecuada y cumplimiento de medidas de higiene.
  • Declaración responsable de obras si se realizan reformas para adaptar el local.

El hotel cápsula de Arganzuela presentó una declaración responsable de obras en marzo para adecuar el local a su nuevo uso, que incluía cinco habitaciones, baños y un salón en 200 metros cuadrados. Sin embargo, la ausencia del título habilitante impidió la legalización de su actividad, subrayando que cumplir solo con la obra no basta para operar legalmente.

Riesgos y sanciones por operar sin licencia

El incumplimiento de la normativa urbanística puede acarrear graves consecuencias, como la clausura inmediata del negocio y la imposición de multas significativas. La experiencia del hotel cápsula es un ejemplo de ello, y sirve como advertencia para cualquier empresario: nunca se debe subestimar la multa por no tener licencia de actividad que puede derivar de un incumplimiento administrativo.

Además de la sanción económica, operar sin licencia expone a los responsables a responsabilidades civiles y penales en caso de accidentes, especialmente relacionados con incendios. Contar con extintores, alarmas y planes de evacuación no solo protege vidas, sino que también es un requisito indispensable para obtener la licencia de apertura.

El papel de la inspección y el control municipal

La actuación del Ayuntamiento refleja un modelo de vigilancia activa y responsable. Los servicios de inspección y la Policía Municipal actúan sobre denuncias y verifican que los negocios cumplan con todos los requisitos legales y de seguridad. Este control protege tanto a los ciudadanos como a los empresarios que cumplen la normativa, evitando competencia desleal.

Importancia de la seguridad contra incendios

Más allá de la licencia de actividad, la normativa exige que los locales dispongan de medidas de prevención y protección contra incendios. Extintores homologados, detectores de humo y rutas de evacuación seguras son imprescindibles. Ignorar estas obligaciones puede impedir que se conceda la licencia, e incluso derivar en sanciones adicionales si se detecta incumplimiento durante inspecciones.

Reflexión final sobre la legalidad y la seguridad

El cierre del hotel cápsula de Arganzuela recuerda que no basta con abrir un negocio y ofrecer un servicio; es indispensable cumplir con todos los requisitos legales, administrativos y de seguridad. Las licencias de apertura y actividad son el primer paso para operar de manera responsable, y los extintores y sistemas de protección contra incendios son elementos esenciales que garantizan tanto la seguridad de los clientes como la legalidad del establecimiento.

Para cualquier propietario o emprendedor, este caso debe servir como lección: verificar la legalidad, contar con los equipos de seguridad requeridos y mantener todo en regla es fundamental. Solo así se asegura la continuidad de la actividad, se evita la imposición de sanciones y se protege la integridad de clientes y trabajadores.

Mejoras en seguridad y accesibilidad: Manuel Serrano recorre el estadio Carlos Belmonte

Mejoras en seguridad y accesibilidad: Manuel Serrano recorre el estadio Carlos Belmonte

Mejoras en seguridad y accesibilidad: Manuel Serrano recorre el estadio Carlos Belmonte

El estadio Carlos Belmonte, uno de los recintos deportivos más emblemáticos de Albacete, ha experimentado recientemente una serie de reformas destinadas a incrementar su seguridad y accesibilidad. Manuel Serrano, alcalde de la ciudad, acompañado por el concejal de Deportes, Francisco Villaescusa, recorrió las instalaciones para supervisar personalmente estas mejoras, que se presentan como esenciales tanto para los aficionados como para la tramitación de licencias de actividad, licencias de apertura o declaraciones responsables.

Inversión y alcance de las obras

El proyecto ha requerido una inversión de cerca de 140.000 euros, destinados a adecuar espacios críticos del estadio para que cumplan con los estándares de seguridad más exigentes. La intervención abarca desde la remodelación de los accesos y aseos hasta la instalación de dispositivos de protección contra incendios.

En particular, se han instalado cada tipo de extintor estratégicamente distribuidos, fundamentales para la prevención y control de incendios, garantizando que cualquier incidente pueda ser contenido de manera inmediata y segura. Este enfoque es crucial para que el estadio cumpla con la normativa vigente y facilite la obtención de permisos administrativos.

Reformas en aseos y accesos

Se han remodelado los aseos situados bajo la grada visitante, incorporando espacios accesibles para personas con movilidad reducida y diferenciando claramente entre aseos de señoras y caballeros. Además, se ha instalado una rampa que permite un acceso seguro y cómodo a todas las zonas del estadio. Los accesos y aseos del gol norte han sido separados de la zona de público visitante mediante una valla metálica, garantizando un control efectivo de flujos y la seguridad de todos los asistentes.

Seguridad en puertas y rutas de evacuación

Las rutas de evacuación se han revisado minuciosamente, asegurando que sean seguras, accesibles y correctamente señalizadas. Se han modificado 14 puertas y se han instalado 2 adicionales, incorporando barras antipánico y electroimanes que permiten una apertura eficiente en caso de emergencias. La inversión en estas mejoras asciende a 45.133 euros, y forma parte de un plan integral que incluye la revisión de la señalización y la ubicación de extintores a lo largo del estadio.

Protección contra incendios en vestuarios y otras áreas

Se ha destinado una inversión de 62.700 euros para la protección contra incendios en la zona de vestuarios, sala de prensa, despachos y almacenes. Se han instalado detectores de incendios, señalización de emergencia y puertas cortafuegos que evitan la propagación del fuego a otras áreas del estadio. La implementación de estas medidas es esencial no solo para la seguridad de los jugadores y el personal, sino también para cumplir con los requisitos legales vinculados a la tramitación de una licencia de obra y otras autorizaciones administrativas.

Compromiso institucional y plan a largo plazo

El alcalde Manuel Serrano destacó que estas obras representan un compromiso del Ayuntamiento con el Albacete Balompié SAD y con los aficionados. Se trata de un primer paso dentro de un proyecto más ambicioso que se desarrollará en los próximos años con un presupuesto aproximado de seis millones de euros.

Mientras tanto, se ejecutan obras urgentes que priorizan la seguridad y la accesibilidad, incluyendo la renovación de la calle Alcalde Virgilio Martínez Gutiérrez, lo que facilita el tránsito de peatones en las proximidades del estadio.

Importancia de los equipos de protección contra incendios

Los extintores y detectores de humo instalados son elementos fundamentales dentro de cualquier instalación deportiva que acoja a miles de personas. Su correcta ubicación y mantenimiento son imprescindibles para prevenir situaciones de riesgo y asegurar la aprobación de licencias de actividad o apertura. Estas medidas no solo cumplen con la normativa vigente, sino que generan confianza en los espectadores y fomentan una cultura de seguridad proactiva.

Resumen de mejoras clave

  • Remodelación de aseos y accesos, incluyendo rampas y aseos accesibles.
  • Separación de zonas para público visitante y local mediante vallas metálicas.
  • Instalación de puertas con barras antipánico y electroimanes.
  • Revisión de señalización y rutas de evacuación.
  • Protección contra incendios en vestuarios, sala de prensa, despachos y almacenes.
  • Instalación estratégica de extintores y detectores de humo.
  • Mejoras en la accesibilidad de calles y entornos del estadio.

El recorrido de Manuel Serrano por el estadio Carlos Belmonte evidencia un esfuerzo decidido por transformar este emblemático espacio en un recinto más seguro, accesible y preparado para cumplir con todas las exigencias legales. La combinación de obras estructurales, dispositivos de seguridad y planes de emergencia garantiza que tanto jugadores como aficionados disfruten de un entorno seguro y confiable, marcando un precedente para otros recintos deportivos en España.

Seguridad contra incendios en instalaciones de metales según Ley GICA

Seguridad contra incendios en instalaciones de metales según Ley GICA

Seguridad contra incendios en instalaciones de metales según Ley GICA

La industria metalúrgica se encuentra entre los sectores más exigentes en materia de seguridad contra incendios. Las instalaciones comprendidas en las categorías 3.1 a 3.13 de la Ley GICA presentan riesgos significativos debido a la manipulación de metales fundidos, polvos combustibles y procesos químicos. Cumplir con la normativa no solo protege a los trabajadores y las instalaciones, sino que es imprescindible para la tramitación de licencias de actividad, licencias de apertura o declaraciones responsables.

Clasificación de actividades metalúrgicas según Ley GICA

La Ley GICA distingue entre actividades de alta y baja capacidad, determinando así el nivel de exigencia en medidas de protección:

  • AAI (Autorización Ambiental Integrada): instalaciones de gran capacidad y alto riesgo.
  • AAU (Autorización Ambiental Unitaria): menor capacidad, pero con obligaciones específicas de seguridad.

Las categorías incluyen:

CategoríaActividadClasificación
3.1Producción de metales no ferrosos en brutoAAI
3.2Producción de fundición o acero bruto (> 2,5 t/h)AAI
3.3Transformación de metales ferrososAAI
3.4Fundiciones de metales ferrosos (> 20 t/día)AAI
3.5Fusión de metales no ferrososAAI
3.6Tratamiento superficial por electrolisis o químico (>30 m³)AAI
3.7Actividades de 3.2–3.6 con menor capacidad pero cerca de zonas residencialesAAU
3.9AstillerosAAU
3.10Construcción o reparación de aeronavesAAU
3.11Fabricación de material ferroviarioAAU
3.12Fabricación o montaje de vehículos y motoresAAU
3.13Plantas integradas para fundición inicial de hierro y aceroAAU

Normativa aplicable en la industria metalúrgica

El cumplimiento de la normativa contra incendios es ineludible para obtener licencias y operar legalmente. Entre las normas principales destacan:

  • RIPCI – Real Decreto 513/2017: regula diseño, instalación y mantenimiento de sistemas de protección contra incendios.
  • RSCIEI – Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales: establece requisitos según riesgo, superficie y categoría.

La correcta instalación de extintores y sistemas de detección es un requisito clave para la tramitación de licencias de actividad y apertura, así como para las declaraciones responsables ante la administración.

Medidas de protección contra incendios en instalaciones metalúrgicas

Protección activa según RIPCI

  • Sistemas de detección y alarma automáticos o manuales.
  • Extintores portátiles y móviles distribuidos estratégicamente en puntos de riesgo.
  • Sistemas fijos de extinción: rociadores automáticos, espuma física, polvo o agentes gaseosos.
  • Red de hidrantes y abastecimiento de agua contra incendios.

Elegir el extintor ABC adecuado permite combatir eficazmente diferentes tipos de fuego presentes en procesos metalúrgicos y es requisito indispensable para cumplir con el RIPCI y garantizar la seguridad de la instalación.

Exigencias del RSCIEI

  • Alarma manual obligatoria en áreas de producción mayores de 1.000 m² o almacenamiento superior a 800 m².
  • Sistemas de megafonía o señal acústica para instalaciones de más de 10.000 m².
  • Extinción especializada: espuma física para líquidos inflamables, polvo para metales combustibles y agentes gaseosos para áreas sensibles.

Relación entre clasificación GICA y requisitos de protección

Las instalaciones AAI (categorías 3.1–3.6) requieren sistemas completos de detección, alarma y extinción, proyecto técnico obligatorio y mantenimiento periódico. Las AAU (categorías 3.7, 3.9–3.13) tienen menor riesgo, pero deben cumplir con requisitos mínimos obligatorios de detección, extinción y señalización.

Consultando las normativas vigentes se puede garantizar que la instalación cumple con todos los requisitos legales, evitando sanciones y retrasos en la obtención de licencias de actividad.

Pasos clave para garantizar la seguridad y obtener licencias

  1. Realizar un estudio de riesgo adaptado a la actividad metalúrgica.
  2. Elaborar un proyecto técnico detallado que incluya todas las medidas de protección contra incendios.
  3. Instalar sistemas homologados por empresas autorizadas, incluyendo extintores, rociadores y alarmas.
  4. Programar mantenimiento periódico conforme al RIPCI.
  5. Formar al personal en el uso de extintores y procedimientos de evacuación.
  6. Verificar que la instalación cumpla con los requisitos de las licencias de actividad, apertura y declaraciones responsables.

La Seguridad contra incendios en instalaciones de metales según Ley GICA no es un trámite burocrático, sino una obligación esencial para proteger vidas, equipos y patrimonio industrial. La instalación de extintores, sistemas de alarma y rociadores, junto con el cumplimiento de RIPCI y RSCIEI, asegura la legalidad y la operatividad de cualquier instalación metalúrgica, convirtiéndose en un requisito indispensable para cualquier licencia de actividad.

Apertura de un bar: requisitos y pasos a dar

Apertura de un bar: requisitos y pasos a dar

Apertura de un bar: requisitos y pasos a dar

Emprender la apertura de un bar en España es, sin duda, una iniciativa cargada de oportunidades, pero también de exigencias que requieren atención minuciosa y planificación rigurosa. En un país donde la cultura del bar forma parte del ADN social, conocer los requisitos legales y los pasos que garantizan una apertura de un bar sin contratiempos es fundamental para asegurar el éxito y la viabilidad del negocio.

¿Qué necesitas saber antes de abrir un bar en España?

La realidad es que abrir un bar va mucho más allá de tener una buena idea o un local atractivo. La Administración pública establece una serie de normativas, permisos y certificaciones indispensables. No basta con la pasión ni con el saber hacer: la clave radica en cumplir escrupulosamente con los trámites legales, especialmente los relacionados con la seguridad contra incendios. Esto último no es un detalle menor, pues la instalación y el mantenimiento de extintores homologados y otros sistemas de protección son requisitos indispensables para obtener licencias de actividad y apertura.

Requisitos indispensables para la apertura de un bar

Para cumplir la ley y evitar sanciones, estos son los requisitos imprescindibles que debes tener en cuenta:

  • Licencia de actividad: Esta licencia acredita que el local está habilitado para ejercer la actividad de bar.
  • Plan de prevención de incendios: En este apartado, la correcta selección y ubicación de los equipos contra incendios, como los extintores, es fundamental. Hoy en día, saber comprar extintor adecuado no solo es una cuestión de cumplimiento legal, sino una inversión en la seguridad de tu negocio y tus clientes.
  • Normativa sanitaria y de higiene: Cumplir con las exigencias en la manipulación de alimentos y limpieza.
  • Accesibilidad: Adaptación del local para personas con movilidad reducida.
  • Salida de humos reglamentaria: imprescindible para locales con cocina o preparación de alimentos.
  • Prevención de riesgos laborales: para proteger a empleados y clientes.

Además, el equipamiento contra incendios no solo cumple con la normativa básica, sino que es uno de los aspectos más valorados por la inspección municipal para otorgar la licencia. Por ello, te recomendamos informarte bien sobre cómo y dónde comprar extintores que cumplan con la normativa vigente y estén certificados.

Documentación clave para tramitar la licencia de apertura de un bar

El proceso burocrático para abrir un bar exige presentar una documentación amplia que abarca varios organismos y requisitos específicos:

  • Proyecto técnico y certificado de actividad: redactado por un profesional, donde conste que el local cumple con todos los requisitos técnicos y normativos.
  • Plan de autoprotección y medidas contra incendios: detallando la ubicación y tipo de extintores, sistemas de alarma y vías de evacuación.
  • Licencia de obras: si se requiere alguna reforma para adaptar el local.
  • Permisos para terraza y ocupación de vía pública: en caso de que quieras mesas o sillas en el exterior.
  • Autorizaciones específicas de la Comunidad Autónoma: inscripción en registros turísticos, placas identificativas, hojas de reclamaciones, permisos para máquinas de juego y autorizaciones sanitarias.
  • Documentación laboral y fiscal: alta de autónomo, Seguridad Social, alta de empleados, evaluación de riesgos laborales y seguros de responsabilidad civil.

La correcta presentación de estos documentos garantiza que tu solicitud de licencia avance sin contratiempos y evita retrasos innecesarios. Nunca subestimes la importancia de contar con un plan contra incendios impecable y actualizado para la inspección municipal.

Pasos esenciales para abrir tu bar con éxito

Para facilitar tu camino, te detallamos los pasos fundamentales que debes seguir:

  1. Define el tipo de bar: ¿bar con cocina, cafetería o bar de copas? Esto condicionará normativas, horarios y licencias específicas.
  2. Elige el local ideal: Ubicación, accesibilidad y características del espacio son decisivas para atraer clientela.
  3. Elabora un plan de negocio sólido: incluye análisis de costes, estimación de ingresos, inversión en equipamiento, marketing y personal.
  4. Gestiona la documentación necesaria: desde el proyecto técnico hasta las licencias y registros obligatorios.
  5. Prepara las instalaciones de seguridad: instala extintores homologados y otros dispositivos contra incendios, fundamentales para cumplir la normativa y garantizar la seguridad.
  6. Solicita la inspección municipal: tras el montaje y la presentación de documentos, el ayuntamiento comprobará que todo esté conforme.
  7. Realiza la apertura oficial: una vez aprobada la licencia, ya podrás abrir tus puertas al público.

La seguridad contra incendios: un pilar imprescindible

En el contexto actual, la seguridad contra incendios no es un mero trámite administrativo, sino un elemento esencial para la protección de tu bar, tu personal y tus clientes. La instalación correcta y el mantenimiento periódico de extintores y sistemas antiincendios es una obligación legal que puede marcar la diferencia en una emergencia.

Hoy en día, con la amplia variedad de extintores existentes, es fundamental asesorarse bien para comprar extintores adecuados que respondan a los riesgos específicos de tu local. Desde extintores de polvo hasta de CO₂, cada tipo tiene su función y es imprescindible cumplir con la normativa para evitar sanciones y garantizar la máxima seguridad.

Consejos prácticos para garantizar una apertura sin problemas

  • Asesórate con expertos: contar con profesionales en seguridad contra incendios y en gestión administrativa agiliza los trámites.
  • Invierte en equipos homologados: no escatimes en calidad ni certificados, ya que la seguridad y la legalidad van de la mano.
  • Mantén toda la documentación actualizada: desde los certificados técnicos hasta las inspecciones y seguros.
  • Capacita a tu equipo: personal formado en prevención y actuación ante incendios aumenta la seguridad y confianza de tu negocio.
  • No subestimes los tiempos: trámites, inspecciones y adaptaciones pueden llevar semanas o meses; planifica con margen.

La apertura de un bar en España exige responsabilidad y un enfoque riguroso en todos los aspectos legales, técnicos y de seguridad. La correcta gestión de la instalación y mantenimiento de extintores y otros sistemas contra incendios es una pieza clave para conseguir la licencia de apertura y asegurar la protección de tu negocio.

Techo de capilla en la Mezquita de Córdoba se desploma por incendio

Techo de capilla en la Mezquita de Córdoba se desploma por incendio

Techo de capilla en la Mezquita de Córdoba se desploma por incendio: un aviso urgente sobre protección contra incendios

El desplome del techo de una de las capillas de la emblemática Mezquita de Córdoba debido a un incendio pone sobre la mesa un debate crucial sobre la seguridad y prevención de incendios en espacios patrimoniales y lugares de culto. Este incidente, que alarmó a la ciudad y a España entera, debe servir como llamada de atención para todos: desde responsables de mantenimiento, gestores de patrimonio, hasta los propios visitantes y fieles que disfrutan o veneran estos lugares históricos.

Detalles del suceso: un incendio que hizo colapsar un símbolo histórico

El incendio, declarado el viernes por la noche, se originó en una capilla utilizada como almacén en las naves de Almanzor, un espacio anexo al monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1984. La causa fue un cortocircuito en la batería de una barredora automática de limpieza. Las llamas se propagaron rápidamente, afectando unas 13.000 metros cuadrados y causando el colapso del techo de una de las capillas donde se inició el fuego.

En medio de la gravedad del hecho, las autoridades locales, bomberos y servicios de emergencia actuaron con diligencia y eficacia para extinguir el fuego y evitar daños aún mayores. Sin embargo, el suceso pone en evidencia la vulnerabilidad de estos monumentos y, sobre todo, la necesidad imperiosa de contar con sistemas de protección contra incendios robustos y actualizados.

Por ello, y ante situaciones similares, es fundamental comprar extintor homologado y garantizar que cada espacio cuente con equipos de protección adecuados, porque no solo son necesarios en fábricas o viviendas modernas, sino también en espacios históricos y religiosos, donde las consecuencias pueden ser irreversibles.

¿Contaba la Mezquita con licencia y normativa contra incendios adecuada?

El incendio ha despertado preguntas esenciales que deben ser respondidas con transparencia y rigor técnico:

  • ¿Tenía la Mezquita la licencia de actividad en regla?
  • ¿Se cumplía estrictamente con la normativa vigente de protección contra incendios?
  • ¿Estaba el monumento adecuadamente equipado y adaptado para hacer frente a emergencias de esta naturaleza?

Estas dudas son más que razonables, porque las normativas de protección contra incendios en edificios históricos son específicas y estrictas, dadas las características particulares de materiales antiguos, estructuras de madera, retablos y obras escultóricas que pueden ser altamente inflamables y de difícil restauración tras un siniestro.

Invertir en seguridad no es una opción, sino una obligación que va mucho más allá del mero cumplimiento legal. Es un compromiso con la conservación del patrimonio, con la seguridad de los visitantes y con la responsabilidad social que conlleva gestionar un monumento de tal relevancia. Por eso mismo, el precio extintor 6 kg debe contemplarse siempre en el presupuesto para protección contra incendios, no como un gasto sino como una inversión vital.

El papel clave de los sistemas y la prevención en espacios patrimoniales

Contar con sistemas activos y pasivos contra incendios es indispensable para evitar tragedias mayores. No basta con tener detectores o extintores; hay que asegurarse de que estos equipos estén correctamente instalados, mantenidos y supervisados por profesionales cualificados.

Además, la formación del personal y la realización periódica de simulacros de evacuación son prácticas recomendadas para reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias. La Mezquita de Córdoba, afortunadamente, había realizado simulacros, pero el incendio revela que nunca se puede bajar la guardia.

En este sentido, recomendamos consultar una guía sobre empresas que instalan extintores para garantizar que el proceso sea fiable, ajustado a la ley y adecuado a las necesidades específicas del edificio, tanto en espacios culturales, religiosos o comerciales.

Daños materiales y patrimonio cultural: una herida difícil de curar

El incendio causó daños visibles en bóvedas de madera, imágenes religiosas y zonas de retablos. Aunque las autoridades han confirmado que los daños en obra escultórica e histórica son “muy localizados”, la pérdida parcial del techo es un golpe muy duro para la conservación de la Mezquita-Catedral. La madera es un material muy vulnerable y la reparación implica no solo recursos económicos sino tiempo y un proceso cuidadoso de restauración.

Por eso mismo, es imperativo redoblar esfuerzos en la prevención y control de incendios para proteger no solo la integridad física del edificio sino también su valor histórico, artístico y simbólico. Esta catástrofe casi evitada debe ser un punto de inflexión para que se revisen, actualicen y refuercen los planes de autoprotección.

La importancia de la seguridad integral en lugares de culto y monumentos históricos

La seguridad contra incendios en lugares de culto como la Mezquita de Córdoba no es solo una cuestión técnica, sino también un acto de respeto y responsabilidad hacia la memoria colectiva y el patrimonio cultural. La seguridad debe contemplar desde la instalación de sistemas de detección temprana, extintores portátiles y automáticos, hasta la capacitación del personal y la adecuada señalización y rutas de evacuación.

Así que, esta tragedia pone en evidencia que cualquier espacio, sin importar su valor histórico o religioso, debe estar equipado y preparado para enfrentar emergencias. La seguridad es una responsabilidad compartida que debe asumirse con la máxima seriedad y recursos necesarios.

Una llamada urgente a la prevención y protección contra incendios

El desplome del techo en la capilla de la Mezquita de Córdoba es un llamado contundente a la acción. Más allá del dramatismo del suceso, es necesario aprovechar esta experiencia para reforzar la normativa, aumentar las inspecciones y fomentar la inversión en protección activa y pasiva contra incendios.

La historia nos enseña que el patrimonio es frágil, y la tecnología y la normativa modernas deben ser las aliadas para preservarlo. En este escenario, contar con equipos de protección contra incendios adecuados y empresas instaladoras fiables es una prioridad. No solo para monumentos como la Mezquita de Córdoba, sino para todos los espacios públicos y privados que forman parte de nuestro legado cultural y social.

Solo así evitaremos que incidentes como este vuelvan a poner en riesgo lo que nos define como sociedad.

Sistemas automáticos de extinción en cocinas: instalación y mantenimiento según UNE EN 17446

Sistemas automáticos de extinción en cocinas: instalación y mantenimiento según UNE EN 17446

Sistemas automáticos de extinción en cocinas: instalación y mantenimiento según UNE EN 17446

En el ámbito de la hostelería y la restauración, la seguridad contra incendios es una prioridad ineludible. Las cocinas profesionales de bares y restaurantes presentan un riesgo elevado debido al manejo constante de grasas, altas temperaturas y equipos de cocción que pueden convertirse en foco de incendio con facilidad. Por ello, contar con sistemas automáticos de extinción en cocinas es más que una recomendación: es una obligación normativa y una condición indispensable para la obtención y renovación de licencias de actividad, declaraciones responsables y licencias de apertura.

¿Qué es la norma UNE EN 17446 y por qué es crucial?

La UNE EN 17446 es una norma europea que regula estrictamente el diseño, instalación, puesta en marcha, mantenimiento e inspección de los sistemas automáticos de extinción para cocinas comerciales e industriales. Su objetivo principal es garantizar que estos sistemas sean capaces de apagar incendios provocados por grasas y aceites (clase F), evitando la reactivación y minimizando daños.

En la práctica, esto significa que cualquier cocina profesional que aspire a cumplir con la legislación vigente y obtener las licencias pertinentes debe instalar un sistema conforme a esta normativa, que asegure protección efectiva en zonas críticas como campanas extractoras, filtros y equipos de cocción.

Para que una cocina esté completamente segura y legal, es imprescindible instalar un en el sistema de extinción automático un extintor campana extractora homologado y certificado bajo esta norma, que garantice la actuación inmediata en caso de incendio sin necesidad de intervención humana.

Áreas esenciales que debe proteger el sistema automático de extinción

La norma UNE EN 17446 establece con claridad las zonas que debe cubrir el sistema de extinción para ser eficaz y cumplir la normativa:

  • Campanas extractoras de humos: Punto crítico donde se acumulan grasas inflamables.
  • Filtros metálicos de extracción: Otro foco habitual de incendios por acumulación de restos grasos.
  • Conductos de evacuación de humos: Deben estar protegidos para evitar propagación del fuego.
  • Equipos de cocción: Freidoras, planchas, hornos y fogones, que son la fuente más común de ignición.

Por ello, contar con un sistema modular, que incluya boquillas de descarga estratégicamente ubicadas para atacar el fuego en origen, es fundamental. Esta precisión hace que el sistema sea mucho más eficaz y cumpla con la normativa sin provocar daños colaterales.

Además, el precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas debe ser considerado con perspectiva: invertir en un sistema certificado y eficiente es evitar costes mayores por sanciones, daños o pérdida total del negocio.

Instalación profesional: un proceso riguroso y certificado

La correcta instalación de un sistema automático de extinción es vital para su eficacia y debe ser realizada únicamente por técnicos autorizados y expertos en la norma UNE EN 17446. Este proceso incluye:

  1. Estudio técnico personalizado: Analizar la configuración de la cocina, tipos de equipos y puntos de riesgo específicos.
  2. Colocación de detectores térmicos: Sensores calibrados según la temperatura máxima operativa de cada equipo.
  3. Instalación precisa de boquillas de descarga: Garantizando que cubran todas las zonas críticas sin dejar espacios sin protección.
  4. Ubicación del depósito de agente extintor: Debe situarse en un lugar accesible y seguro.
  5. Integración con sistemas de corte automático de gas o electricidad: Requisito imprescindible para evitar la propagación del fuego.

Para asegurar que se cumplen todos estos pasos, es fundamental recurrir a empresas con experiencia y garantía técnica que ofrezcan no solo la instalación, sino también asesoría y formación al personal.

Mantenimiento: la clave para la seguridad continua y la legalidad

La instalación del sistema no es el final del proceso. La norma UNE EN 17446 obliga a realizar un mantenimiento periódico y riguroso para asegurar la operatividad constante del sistema, evitar fallos y cumplir con la legislación vigente. Este mantenimiento debe documentarse detalladamente.

Las tareas principales incluyen:

  • Revisión semestral: Verificación de presión y estado del agente extintor, boquillas, sensores y mecanismos automáticos.
  • Inspección anual completa: Incluye simulacro de disparo, sustitución de piezas desgastadas y actualización documental.

Este mantenimiento, realizado por técnicos homologados, no solo garantiza que el sistema esté siempre listo para actuar, sino que también es fundamental para evitar sanciones administrativas y problemas con aseguradoras.

Por lo tanto, este sistema de extinción automático de incendios en cocinas y otros equipos contra incendios y otras adecuaciones más, son parte de los requisitos para licencia de restaurante para la obtención de la licencia.

Ventajas innegables de los sistemas automáticos conforme a UNE EN 17446

Adoptar un sistema homologado y certificado aporta beneficios que trascienden la simple obligación normativa:

  • Protección eficaz y específica para incendios por grasas y aceites.
  • Respuesta automática e inmediata, minimizando daños y riesgos para el personal.
  • Reducción de costes derivados de siniestros, multas o paralización de actividad.
  • Facilita la tramitación de licencias y permisos al cumplir todos los requisitos legales.
  • Adaptabilidad a cualquier tipo de cocina profesional, desde restaurantes hasta comedores industriales.

Errores comunes y cómo evitarlos

Para que un sistema automático cumpla su función sin sorpresas, hay que evitar:

  • Instalar sistemas no homologados o sin certificación UNE EN 17446.
  • Ignorar la protección de todos los equipos de cocción ubicados bajo la campana extractora.
  • Descuidar el mantenimiento o confiar en empresas no autorizadas para revisiones.
  • Olvidar la instalación del disparador manual o los mecanismos automáticos de corte de gas y electricidad.

Con un sistema diseñado para cumplir estrictamente con la UNE EN 17446 y una instalación profesional, estos errores quedan descartados, garantizando seguridad y cumplimiento legal.

Consejos para negocios de hostelería: seguridad y cumplimiento normativo

Si diriges un bar, restaurante o cualquier establecimiento con cocina profesional, te recomendamos:

  • Exigir siempre el certificado UNE EN 17446 del sistema y la instalación realizada.
  • Mantener actualizado el libro de mantenimiento, para estar preparado ante inspecciones.
  • Formar a tu equipo en el uso del disparador manual y en protocolos de emergencia.
  • Complementar el sistema automático con extintores manuales específicos para fuegos clase F.

Seguridad real y cumplimiento normativo al alcance de tu cocina

En el mundo de las cocinas profesionales, no hay lugar para la improvisación cuando hablamos de seguridad contra incendios. Los sistemas automáticos de extinción instalados y mantenidos según la norma UNE EN 17446 son el pilar fundamental para proteger tu negocio, tu equipo y tus clientes.

Invertir en un sistema certificado, de calidad, instalado por profesionales y sometido a un mantenimiento riguroso no solo es una cuestión de cumplimiento legal, sino una garantía de tranquilidad operativa que evita sanciones, problemas con licencias y posibles pérdidas económicas devastadoras.

Porque cuando se trata de fuego en una cocina industrial, la única estrategia válida es la prevención activa, con tecnología homologada y un compromiso firme con la seguridad.

¿Qué ocurre si no cumples con la reacción al fuego del CTE?

¿Qué ocurre si no cumples con la reacción al fuego del CTE?

¿Qué ocurre si no cumples con la reacción al fuego del CTE?

En el complejo universo de la normativa española sobre edificación, el cumplimiento de la reacción al fuego exigida por el Código Técnico de la Edificación (CTE) es una obligación ineludible para cualquier proyecto que aspire a la legalidad y a la seguridad real. No se trata solo de un trámite burocrático: es la piedra angular que garantiza la seguridad frente a incendios y, a la vez, la llave para obtener licencias de actividad, declaraciones responsables o licencias de apertura sin complicaciones.

La reacción al fuego según el CTE: definición y alcance imprescindible

La reacción al fuego de un material es su capacidad para contribuir o no a la propagación de un incendio. El CTE, en su Documento Básico SI – Seguridad en caso de incendio, clasifica los materiales según su comportamiento ante el fuego, desde la categoría más segura B-s1,d0 hasta otras menos resistentes como C-s2,d0. Esta clasificación determina qué materiales pueden emplearse en función del uso del local, ya sea un restaurante, una oficina, una nave industrial o un espacio público.

En este sentido, los distintos elementos constructivos — paredes, techos, revestimientos, textiles o estructuras metálicas — deben ajustarse a las clases de reacción al fuego establecidas, porque un error o un descuido puede suponer la paralización del proyecto y la imposibilidad de abrir las puertas de cualquier negocio.

Es fundamental comprender que no cumplir con la reacción al fuego exigida por el CTE implica consecuencias legales y técnicas graves. El ayuntamiento o los cuerpos de bomberos tienen la potestad de denegar o paralizar la licencia de apertura o actividad si los materiales empleados no cumplen con las normativas vigentes.

Por ello, la ignifugación se ha convertido en una herramienta indispensable. Estos tratamientos químicos aplicados sobre materiales inflamables mejoran su resistencia y clasificación frente al fuego, permitiendo cumplir estrictamente con la normativa y obtener el certificado homologado necesario para la legalización de cualquier establecimiento.

Las consecuencias directas de incumplir la reacción al fuego del CTE

Ignorar o subestimar esta obligación legal no solo pone en riesgo vidas y bienes, sino que también genera múltiples perjuicios en el ámbito administrativo y económico:

  • Denegación o paralización de la licencia de apertura o actividad: sin la clasificación correcta, no hay permiso para abrir el negocio.
  • Cierre temporal del establecimiento: las inspecciones pueden ordenar el cierre inmediato si detectan incumplimientos.
  • Retrasos en la apertura y sobrecostes: la necesidad de realizar ignifugaciones urgentes encarece y dilata el proceso.
  • Sanciones administrativas y multas: reiterar el incumplimiento puede acarrear multas severas y problemas legales.

En definitiva, la falta de cumplimiento con la reacción al fuego del CTE no es una cuestión menor ni algo que pueda dejarse al azar o a la improvisación.

Ignifugación: la solución técnica que garantiza el cumplimiento normativo

Para evitar estos problemas, las ignifugaciones se presentan como la alternativa técnica más eficiente y fiable. Consiste en la aplicación de productos químicos sobre los materiales inflamables para mejorar su resistencia al fuego, logrando que cumplan con la clasificación exigida por el CTE.

Estos tratamientos se aplican habitualmente en:

  • Madera y derivados
  • Textiles, tapizados y cortinas
  • Estructuras metálicas mediante pinturas intumescentes
  • Paneles y revestimientos diversos

El resultado final, certificado y homologado, es imprescindible para presentar ante ayuntamientos y cuerpos de bomberos, asegurando que la licencia de apertura o actividad será aprobada sin contratiempos.

Importancia de la declaración responsable para agilizar trámites

En muchos casos, especialmente en locales comerciales y de pública concurrencia, la presentación de una declaración responsable es la vía para iniciar la actividad sin esperar largos procesos administrativos. Sin embargo, para que esta declaración sea válida, el local debe cumplir con todos los requisitos técnicos, incluida la reacción al fuego exigida.

Por ello, anticiparse a esta exigencia mediante tratamientos ignífugos certificados es fundamental para no ver frustrados los planes de apertura o renovación, evitando sanciones y retrasos que podrían ser muy costosos.

Casos reales donde la ignifugación fue clave para obtener licencias

La experiencia práctica demuestra la relevancia de cumplir con la reacción al fuego:

  1. Restaurante en Barcelona (Distrito Ciutat Vella) – Mayo 2025: durante la inspección previa, Bomberos detectó que el techo de madera no cumplía con la clasificación exigida. Solución inmediata: ignifugación in situ con certificado entregado en 24 horas, permitiendo la apertura sin retrasos.
  2. Discoteca en Valencia – Marzo 2025: renovación de licencia requirió certificación para cortinas y paneles acústicos. Se aplicó tratamiento ignífugo y se obtuvo la certificación necesaria para renovar la licencia.
  3. Nave industrial en Zaragoza – Abril 2025: la estructura metálica no alcanzaba la resistencia RF-90 exigida. Se aplicó pintura intumescente homologada, logrando la homologación técnica y la licencia correspondiente.

Cómo garantizar el cumplimiento y evitar problemas legales

Para garantizar que tu proyecto cumple con la reacción al fuego del CTE y asegurar la obtención rápida y sin incidencias de licencias, sigue estos pasos clave:

  • Revisión exhaustiva del proyecto técnico: confía en arquitectos o ingenieros que especifiquen claramente las exigencias de reacción al fuego para cada elemento constructivo.
  • Planificación anticipada de la ignifugación: evita prisas y costes inesperados con un tratamiento aplicado con tiempo.
  • Contratación de empresas homologadas: solo empresas certificadas pueden emitir los certificados válidos ante las autoridades.

La ignifugación, un requisito indispensable para la seguridad y la legalidad

En resumen, no cumplir con la reacción al fuego del CTE no es solo una infracción administrativa, sino un riesgo directo para la seguridad de las personas y los bienes. La ignifugación es hoy el recurso técnico imprescindible para garantizar que los materiales y elementos constructivos cumplen con las normativas, agilizan la obtención de licencias y evitan sanciones y cierres temporales.

En Ignifugaciones Promatec ofrecemos soluciones integrales para madera, textiles, estructuras metálicas y revestimientos, con certificaciones homologadas en toda España. Contacta con nosotros para asegurar que tu proyecto cumple con todas las exigencias del CTE y evitar sorpresas desagradables en tu proceso de apertura o renovación.

Evita sanciones: revisiones obligatorias cada 3 meses en locales comerciales

Evita sanciones: revisiones obligatorias cada 3 meses en locales comerciales

Evita sanciones: revisiones obligatorias cada 3 meses en locales comerciales

En un país donde las exigencias administrativas compiten con las comerciales, los locales comerciales no solo deben pensar en ventas y escaparates llamativos. Detrás del mostrador, bajo el techo del almacén o en la trastienda de una cafetería, se esconde una de las mayores amenazas invisibles: el riesgo de incendio. Y frente a él, no caben excusas ni despistes. El Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) obliga, negro sobre blanco, a que cada tres meses se revisen los sistemas de protección. Sí, cada tres. Porque no se trata de una recomendación: se trata de una norma con nombre, apellidos y consecuencias si no se cumple.

La seguridad contra incendios no es una opción. Es una responsabilidad legal que, en caso de negligencia, se transforma en multa, en cierre… o en algo mucho peor. Pero, ¿qué implica realmente esta normativa? ¿Qué riesgos evitamos con estas revisiones periódicas? ¿Qué papel juegan las ignifugaciones en esta ecuación silenciosa pero vital? Vamos por partes.

Más allá del humo: las cifras que deberían quitarnos el sueño

Según los últimos datos del informe “Estamos Seguros”, de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa), los incendios en locales comerciales representan un 8,5% del total, superando incluso a los de instalaciones industriales. Aunque muchos de estos episodios quedan en simples conatos —esos incendios que apenas arrancan pero amenazan con propagarse—, no por ello dejan de ser peligrosos. Lo que arde libera gases tóxicos, y estos pueden provocar asfixias, intoxicaciones e incluso lo que algunos denominan “la muerte dulce”.

Es en ese contexto donde cobran especial relevancia la protección activa contra incendios, como extintores, detectores de humo o rociadores automáticos. Estos dispositivos deben estar operativos y visibles en todo momento, y para eso, las revisiones trimestrales son el único salvavidas legal y técnico que tienen los propietarios.

Obligación con fecha y firma: el calendario que todo comerciante debe seguir

Desde la entrada en vigor del Real Decreto 513/2017, todo local destinado a actividades económicas está obligado a someter sus sistemas de protección contra incendios a una revisión cada tres meses. Este control puede realizarlo el propio responsable del negocio, siempre que se ajuste a lo establecido en la normativa. Además, debe documentarse en un acta firmada por quien la efectúe y conservarse durante un periodo mínimo de cinco años.

En paralelo, debe realizarse una revisión anual, esta vez a cargo de empresas especializadas. Ellas se encargan de comprobar aspectos técnicos más complejos, como la presión de los extintores, el estado de las válvulas, la conectividad de las alarmas y otros elementos esenciales para que todo funcione cuando más se necesita.

Si alguien pensaba que la protección se limita a apagar fuegos, es hora de actualizar el chip. La revisión de extintores no es un formalismo: es el primer escudo ante la catástrofe. Y no cumplir con ello puede derivar en sanciones económicas que alcanzan varios miles de euros o, directamente, en la clausura del local por parte de la autoridad competente.

Ignifugaciones: el gran aliado silencioso en la lucha contra el fuego

A menudo invisibles, pero siempre eficaces. Las ignifugaciones son tratamientos aplicados a materiales de construcción, mobiliario, textiles o estructuras, que retardan su combustión en caso de incendio. Su presencia puede marcar la diferencia entre un susto y una ruina. Por eso, muchos se preguntan: ¿están también obligados los comercios a ignifugar sus instalaciones?

La respuesta no es única, pero sí clara: depende del tipo de actividad y del riesgo inherente. Restaurantes, discotecas, almacenes, clínicas o locales con gran afluencia de público deben contar, según la normativa vigente, con materiales resistentes al fuego, especialmente en zonas críticas como salidas de emergencia, techos, paredes o conductos de ventilación.

Y aquí surge otra cuestión frecuente: ¿las ignifugaciones también se revisan? Por supuesto. Los productos ignífugos, con el tiempo, pueden perder efectividad. Por eso, se recomienda una verificación periódica de los tratamientos aplicados, especialmente si han estado expuestos a humedad, fricción o condiciones ambientales adversas.

Quienes deseen estar al día de los últimos avances, normativas y casos reales sobre estos temas, pueden consultar la sección de noticias especializada en licencias y seguridad.

Riesgos por sectores: ¿quién debe tener más cuidado?

Antonio Tortosa, vicepresidente de Tecnifuego, lo deja claro: cada actividad conlleva sus propios demonios.

  • Restauración: Las campanas extractoras cargadas de grasa son auténticas bombas de relojería.
  • Comercios textiles o de electrónica: El exceso de carga eléctrica y el mal estado del cableado convierten los almacenes en cebos para el fuego.
  • Industria: Los productos químicos y el uso de maquinaria pesada incrementan el riesgo, aunque muchas veces se confíe en los protocolos estándar.

Lo peligroso no es el incendio que ya ha empezado, sino el que se está gestando, silencioso, en un enchufe sobrecargado o en una tela sin tratar. Por eso, más allá de lo obligatorio, está lo recomendable. Y lo recomendable hoy en día es ignifugar todo lo que pueda actuar como combustible en caso de incendio.

Licencias de actividad y protección contra incendios: dos caras de la misma moneda

Muchos autónomos descubren, demasiado tarde, que la licencia de apertura no es solo un trámite urbanístico. Para obtenerla (y conservarla), es imprescindible demostrar que el local cumple con todas las exigencias de seguridad, entre ellas, la protección contra incendios. Sin extintores visibles, sin señalización adecuada, sin sistemas de detección operativos y sin ignifugaciones acreditadas en materiales inflamables, el camino hacia la legalidad queda bloqueado.

Por tanto, no hay licencia sin seguridad, y no hay seguridad sin planificación y mantenimiento periódico. Es una cadena que no se puede romper sin consecuencias. Las autoridades municipales y autonómicas revisan cada vez con más rigor estos aspectos, conscientes de que prevenir un incendio es mucho más barato (y humano) que intervenir cuando las llamas ya han empezado a devorar paredes y sueños.

Evitar sanciones: un deber que va más allá del papel

Por lo tanto, las revisiones obligatorias cada tres meses en locales comerciales no son una traba burocrática más. Son una garantía de que, si llega el día en que el fuego asome por una esquina, estaremos preparados. Que no será el azar quien decida si sobrevivimos o no. Que el trabajo de años no acabará reducido a cenizas por no haber revisado un extintor o sustituido una toma eléctrica defectuosa.

Las ignifugaciones protegen y evitan catástrofes mayores cuando hay incendios. Y cumplir con la normativa no solo es una obligación legal, sino también un acto de responsabilidad hacia empleados, clientes y vecinos. Porque, en seguridad, lo que no se revisa, arde.

RD 164/2025: Nuevo reglamento de seguridad contra incendios en España

RD 164/2025: Nuevo reglamento de seguridad contra incendios en España

RD 164/2025: Nuevo reglamento de seguridad contra incendios en España

Nos encontramos ante un punto de inflexión. El Real Decreto 164/2025 no es simplemente una actualización normativa: es una declaración de principios. El fuego, ese enemigo silencioso que devora sin pedir permiso, exige respuestas firmes, eficaces y adaptadas a un contexto urbano e industrial que ha cambiado radicalmente en los últimos años.

Este nuevo reglamento llega para poner orden, exigir rigor técnico y, sobre todo, proteger la vida y el patrimonio. Y lo hace reforzando, como nunca antes, la necesidad de implantar y mantener en condiciones óptimas tanto la protección activa (extintores, BIEs, rociadores, etc.) como la protección pasiva (ignifugaciones, compartimentación, detección de humos…).

Un reglamento con vocación de blindaje integral contra el fuego

El RD 164/2025 deroga y sustituye al anterior RIPCI (Real Decreto 513/2017) y amplía considerablemente su alcance. Su objetivo es claro: asegurar que todo establecimiento —desde una panadería en el centro hasta una nave logística en las afueras— cuente con medidas que no solo prevengan el incendio, sino que permitan detectarlo precozmente y actuar con contundencia.

Desde ya, la instalación y mantenimiento de extintores deja de ser un gesto simbólico. Pasa a ser un compromiso con la seguridad que, en muchos casos, será clave incluso para tramitar una licencia de apertura.

Y es que no tener al día los elementos de protección puede implicar multas de hasta 30.000 euros y el cierre cautelar de la actividad.

El protagonismo incuestionable del extintor ABC

Entre los muchos cambios que impone el RD 164/2025, destaca el papel clave del extintor de polvo ABC. Este modelo polivalente —capaz de actuar sobre fuegos sólidos, líquidos y gaseosos— será obligatorio en la mayoría de los espacios de uso público, oficinas, comunidades de vecinos y pequeños comercios. No solo por su versatilidad, sino por su eficacia probada y rápida capacidad de respuesta.

De hecho, el texto normativo detalla que deberá instalarse un extintor ABC cada 15 metros de recorrido en zonas comunes. Además, deberán ir identificados mediante código QR para permitir su trazabilidad digital.

Para quienes aún no se han equipado, es el momento de comprar extintor abc y cumplir con lo estipulado por la ley.

Más que un requisito: la eficacia real del extintor ABC de 6 kg

Uno de los aspectos mejor valorados por los técnicos de seguridad es la elevada eficiencia del extintor ABC de 6 kg, especialmente cuando hablamos de pequeñas y medianas instalaciones. La nueva normativa lo ratifica: este modelo será de uso generalizado en casi todos los establecimientos no residenciales.

No solo es efectivo, también es fácilmente manejable, lo que lo convierte en la primera línea de defensa en caso de incendio incipiente. Para los negocios que quieran asegurarse de que cumplen con lo estipulado en el RD 164/2025, recomendamos verificar la eficacia extintor abc 6 kg antes de comprar.

La normativa se cuela también en el ámbito turístico

Con el auge del alquiler vacacional, el RD 164/2025 también pone el foco sobre las viviendas turísticas. Ya no basta con entregar las llaves y desear buen viaje. Estas propiedades, si son explotadas comercialmente, deberán contar con extintor homologado, señalización de emergencia y revisión periódica documentada.

Los propietarios que deseen obtener o renovar una licencia turística deberán asegurarse de cumplir con todos los puntos de este nuevo reglamento. Para ello, recomendamos informarse sobre el tipo de extintor para vivienda turistica exigido en su comunidad autónoma.

Protección activa: no basta con tener extintores

La normativa deja claro que la protección activa contra incendios no es una cuestión de decoración. Todo sistema deberá estar operativo, actualizado y auditado. Esto incluye:

  • BIEs de 25 y 45 mm, con válvulas manuales visibles y prueba de presión cada 3 años.
  • Detectores óptico-térmicos obligatorios en edificios de más de 4 plantas.
  • Sistemas de extinción automática en cocinas industriales según norma UNE EN 16282-7:2024.

Además, todos los dispositivos deben contar con trazabilidad digital, lo que implica la integración de códigos QR o chips NFC que permitan a técnicos, aseguradoras y autoridades consultar el historial de mantenimiento en tiempo real.

Protección pasiva: la gran olvidada, ahora obligatoria

Ignifugaciones, sellados intumescentes, compartimentaciones resistentes al fuego… El nuevo RD 164/2025 hace hincapié en que la prevención comienza mucho antes de que se declare un incendio. Por eso, establece como obligatoria la acreditación de medidas pasivas según el tipo de actividad y el volumen construido.

En locales comerciales, por ejemplo, será necesario presentar certificados de ignifugación de techos y paredes si se quiere acceder a una licencia de actividad. En naves industriales, se exigirá informe técnico actualizado de compartimentación y resistencia estructural frente al fuego.

Revisión, mantenimiento e inspecciones: sin excusas

El RD 164/2025 impone un calendario estricto de mantenimiento periódico obligatorio. Estas son las frecuencias mínimas:

EquipoRevisión mínima
Extintores1 vez al año por técnico competente
BIEsVisual semestral / Funcional anual
Detectores y alarmasPrueba manual trimestral
Extinción automáticaAnual (sensores, presión y boquillas)
SeñalizaciónTrimestral (visibilidad y luminiscencia)

Además, se establece la obligatoriedad de una inspección externa cada 5 años en todos los edificios de uso colectivo. Estas revisiones serán realizadas por Organismos de Control Autorizados (OCAs), y su coste deberá ser asumido por el titular de la instalación.

Adaptarse ya no es opcional

El RD 164/2025 marca un camino claro: quien no cumpla, pagará las consecuencias. Pero quien sí lo haga, además de evitar sanciones, podrá operar con tranquilidad, tramitar licencias sin obstáculos y ofrecer a empleados, clientes y usuarios un entorno verdaderamente seguro.

Porque cuando hablamos de incendios, no hay margen para la improvisación. Solo para la prevención, la responsabilidad y el cumplimiento normativo.