Escuela de surf sin licencia en Salinas: Castrillón avisa a la Fiscalía por riesgo de hacinamiento

Rate this post

Escuela de surf sin licencia en Salinas: Castrillón avisa a la Fiscalía por riesgo de hacinamiento

En pleno verano asturiano, cuando la brisa salina se mezcla con la espuma del Cantábrico, en Salinas no solo surfean las olas. Surfea también la legalidad. Una escuela de surf sin licencia —ni de apertura, ni de actividad, ni de conciencia cívica— ha provocado que el Ayuntamiento de Castrillón haya tomado la decisión de acudir directamente a la Fiscalía del Menor. El motivo: riesgo evidente de hacinamiento de menores en un inmueble que no debería estar ejerciendo ninguna actividad comercial, y mucho menos albergando a más de 70 personas en 229 metros cuadrados.

Una vivienda, no un albergue: lo que dice el registro

El inmueble, ubicado en la calle Bernardo Álvarez Galán, figura legalmente como vivienda de uso residencial. Y sin embargo, desde hace tiempo se publicita como escuela de surf, albergue y centro de actividades estivales para menores. Una operación que, sin los papeles en regla, convierte lo que podría ser una experiencia educativa en una potencial tragedia legal y, lo que es peor, sanitaria.

En julio de 2023, una denuncia de la Guardia Civil pone en marcha la maquinaria administrativa. Desde entonces, el consistorio constata algo obvio: no hay licencia de actividad, ni declaración responsable presentada, ni comunicación previa. Nada. Cero legalidad. Es como querer montar un chiringuito en la playa con palillos y permiso verbal del viento.

La importancia vital de la declaración responsable

Y aquí es donde radica el núcleo del problema. En España, hoy más que nunca, iniciar cualquier tipo de actividad —especialmente si está relacionada con servicios al público o menores— sin haber presentado la correspondiente declaración responsable, es jugar con fuego administrativo. Este documento permite a los ayuntamientos tener control sobre la legalidad de los negocios, pero también garantiza la seguridad de quienes acceden a ellos.

Lo que está ocurriendo en Salinas no es una excepción aislada, sino el ejemplo perfecto de lo que sucede cuando se ignora el marco legal. Porque abrir un negocio sin licencia ya no es solo una irregularidad: es una amenaza directa a la seguridad ciudadana.

En este contexto, recomendamos consultar los procedimientos adecuados para regularizar cualquier instalación, como obtener una declaracion responsable de obras.

Un expediente que se eterniza mientras los menores siguen alojados

Agosto de 2024. La Policía Local redacta dos informes que confirman que la actividad continúa. En octubre, el inmueble parece cerrado, pero para noviembre ya se constata que la declaración responsable presentada es anulada por el propio Ayuntamiento. Se ordena a los responsables solicitar una licencia de cambio de uso. ¿La respuesta? Silencio administrativo.

En mayo de 2025, el Ayuntamiento detecta que la actividad sigue viva. Para junio, la Consejería de Turismo lanza un misil administrativo: ese establecimiento no está inscrito en el Registro de Empresas Turísticas. Ergo, está actuando fuera de la legalidad, vulnerando la Ley 7/2001. El consistorio responde con el precinto del local, previsto para el 30 de junio, y ordena el corte de suministros. Un paso más, insuficiente, en la lenta batalla burocrática.

Este tipo de situaciones evidencian por qué es crucial acudir a recursos para saber más sobre declaracion responsable malaga, que nos detallan procesos simplificados para garantizar la legalidad y evitar la parálisis administrativa.

Sin papeles, sin registro y sin acceso

Cuando a finales de junio los técnicos municipales y la Policía intentan acceder al inmueble, se les impide la entrada. Se alega que la vivienda pertenece a una vecina, y que la actividad responde a un supuesto club sin ánimo de lucro. Pero los informes contradicen esa versión: hay menores alojados, hay actividad económica y hay un negocio que opera al margen de la ley.

En paralelo, la Policía Local anuncia que solicitará el registro de socios del club. Pero se topa con una barrera legal: no tiene competencias para ordenar el cierre. Para eso hace falta una orden judicial. Y mientras tanto, el negocio sigue abierto, con menores dentro y con el riesgo sanitario y jurídico que eso implica.

La responsabilidad legal de los negocios no es un tema menor. Y para evitar llegar a estos extremos, es fundamental estar bien informado, como en este blog de licencias, que ofrece contenido actualizado sobre legalizaciones y permisos.

La Fiscalía del Menor entra en juego

El Ayuntamiento, ante la inacción judicial y la lentitud de los procesos administrativos, remite un informe exhaustivo a la Fiscalía del Menor, acompañado de un vídeo en el que se observa a los menores en el interior del inmueble. Se pide la adopción de medidas urgentes. Porque mientras los plazos legales corren a velocidad de caracol, el verano no espera. Y los menores, alojados en condiciones más que dudosas, siguen expuestos.

Lecciones que deja este caso: la legalidad no es opcional

Este episodio deja varias lecciones sobre la mesa. La primera: la declaración responsable no es un trámite cualquiera, sino una obligación legal y una garantía de seguridad. La segunda: los negocios, por pequeños que sean, deben operar bajo los márgenes legales. Y la tercera: las autoridades, aunque atadas por la burocracia, están obligadas a actuar cuando la seguridad de los menores está en juego.

En Salinas no solo se han infringido normas urbanísticas. Se ha puesto en tela de juicio un principio fundamental: que la legalidad no es una opción. Es la base mínima para proteger a quien acude a un negocio, a una escuela o a un simple curso de surf. Por eso, si estás pensando en emprender, abrir un local o reformar tu actividad, recuerda: la ley también se surfea. Y no conviene hacerlo sin tabla ni permiso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *