Requisitos para licencia de restaurante y la importancia de los sistemas de extinción automática en cocinas
Montar un restaurante no es una tarea sencilla. Es una combinación de pasión culinaria, visión empresarial y cumplimiento normativo. Pero antes de soñar con comensales satisfechos y mesas llenas, es imperativo poner en orden los requisitos para obtener la licencia de restaurante. Porque esto, más allá del papeleo, es la puerta que se abre —o se cierra— a un negocio seguro, legal y duradero. Y sí, además de licencias, planos y declaraciones responsables, hay que hablar con mayúsculas de algo que se pasa por alto más de lo debido: los sistemas de extinción automática en cocinas.
Elección del local y los sistemas de extinción cocinas
Lo primero es el local. La ubicación puede ser un acierto rotundo o un error garrafal. Pero más allá del entorno y el tránsito de personas, ese espacio debe cumplir con normativas municipales, autonómicas y estatales. Ahí entra en juego la necesidad, ya no solo recomendación, de instalar sistemas de extinción cocinas. No hablamos de un extra para la tranquilidad, hablamos de una obligación que puede marcar la diferencia entre un permiso concedido y un proyecto paralizado. Las cocinas generan humo, grasa, calor… Y todo eso, cuando se descontrola, puede acabar en tragedia. Un sistema de extinción automático no es una opción: es parte del alma legal del negocio.
Obligatoriedad y regulación de la extinción automática en cocinas
Lo dice la ley, no nosotros. El cumplimiento normativo en materia de seguridad contra incendios incluye la instalación de dispositivos de extinción automática en cocinas. La normativa vigente, tanto a nivel estatal como autonómico, establece que en cualquier cocina profesional donde se emplee fuego, aceite o cualquier elemento inflamable, debe existir un sistema homologado de extinción. Este mecanismo debe activarse de forma automática al detectar altas temperaturas o llamas, controlando así el incendio antes de que se propague. Además, estos sistemas deben ser revisados periódicamente y estar certificados, siendo su instalación un requisito obligatorio para poder obtener la licencia de actividad del restaurante.
Trámites municipales: licencia, normativa y obligaciones
Una vez que el local cumple con los criterios físicos y técnicos, comienza el periplo administrativo. Se necesita un proyecto técnico visado por un profesional competente, que describa en detalle las condiciones del local: accesibilidad, insonorización, salidas de emergencia, ventilación y, cómo no, la instalación del sistema contra incendios. Tal y como se recoge en este recurso especializado, la licencia de actividad no puede otorgarse si no se ha acreditado debidamente la instalación de dicho sistema de seguridad. Por tanto, se convierte en un elemento determinante, no solo en términos de seguridad, sino también administrativos y legales.
Normativas imprescindibles para abrir un restaurante
España cuenta con una sólida base legal que regula la apertura de negocios de hostelería. Desde el Real Decreto 3484/2000, que establece los requisitos higiénicos en la manipulación de alimentos, hasta el Reglamento UE 1169/2011, sobre la obligatoriedad de informar sobre alérgenos, todo está contemplado. No menos importante es la normativa sobre accesibilidad, detallada en el Real Decreto Legislativo 1/2013, y las exigencias del Reglamento 852/2004 en cuanto a limpieza y condiciones higiénicas. No cumplir con estas normativas puede implicar desde sanciones económicas hasta el cierre del establecimiento.
Normas sobre ventilación y extracción de humos
La normativa de salida de humos obliga a disponer de un sistema de extracción independiente que permita eliminar los vapores producidos en la cocina. Según el Real Decreto 314/2006 y sus modificaciones, este sistema debe ser exclusivo, estar bien dimensionado, y dirigido a cubierta, evitando filtraciones o molestias a vecinos. No vale cualquier campana extractora: debe estar certificada y ser instalada por una empresa autorizada.
Normativa autonómica: el otro pilar esencial
Cada Comunidad Autónoma introduce sus matices y requisitos adicionales. En Andalucía, por ejemplo, rige el Decreto 155/2018, que regula las condiciones de apertura y horarios. En Madrid, destacan la Ley 1/1999 y la 17/1997, con disposiciones específicas sobre espectáculos públicos y licencias. Cataluña, por su parte, aplica el Decreto 317/1994, que clasifica y ordena los locales de restauración. Estas normativas pueden afectar incluso a la configuración del menú o al horario de apertura, por lo que es fundamental estudiar cada caso con lupa.
Ordenanzas municipales: licencias, accesos y acústica
Los ayuntamientos son los encargados de otorgar la licencia de apertura y actividad, pero sus exigencias varían notablemente entre municipios. Algunas ciudades requieren que el local disponga de baños adaptados para personas con movilidad reducida, otras exigen insonorización certificada. Y en todas, se necesita una memoria técnica del proyecto que incluya detalles sobre la instalación de sistemas de extinción automática. Si el local ha tenido anteriormente una actividad similar, el trámite puede ser más ágil. Si no, el proceso puede alargarse semanas o incluso meses.
Invertir en prevención para asegurar el éxito
La hostelería es un mundo apasionante, pero no es para improvisados. Cada paso, desde la elección del local hasta la redacción del proyecto técnico, debe estar guiado por la normativa vigente y por una lógica de prevención de riesgos. Los sistemas de extinción automática no son un lujo, son una necesidad. Porque proteger a los empleados, a los clientes y a la inversión hecha no es solo un acto de responsabilidad, es una obligación legal. Cumplir con todos los requisitos para licencia de restaurante es mucho más que firmar papeles: es construir un proyecto con cimientos sólidos, legales y seguros.

