El Supremo zanja definitivamente la disputa por la licencia del restaurante Abades Triana
La resolución del Tribunal Supremo sobre la licencia del restaurante Abades Triana marca un antes y un después en la jurisprudencia española relacionada con la legalidad de las licencias de actividad y la regulación urbana. Tras más de dos décadas de controversias, la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha confirmado que la concesión de esta licencia es conforme a derecho, desestimando el recurso interpuesto por la mercantil Actividades Hosteleras S.L. contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Esta decisión pone de relieve la importancia real de las licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras en la actividad económica y urbanística actual.
El litigio se inició cuando los propietarios del restaurante Río Grande denunciaron supuestas irregularidades en la concesión de la licencia de obras de Abades Triana, alegando exceso de edificabilidad y errores en el procedimiento administrativo. Sin embargo, el TSJA había dictaminado previamente que no existía causa de nulidad y que la licencia otorgada cumplía con todos los requisitos legales y urbanísticos. El Supremo ha cerrado definitivamente la disputa al inadmitir el recurso de casación de la empresa demandante, confirmando la validez de la licencia obtenida originalmente en 2003.
Este fallo judicial resalta la necesidad de comprender que una licencia de funcionamiento no es simplemente un trámite administrativo, sino un elemento central para garantizar la seguridad jurídica, la protección de terceros y la coherencia urbanística. La correcta obtención y gestión de estas licencias evita conflictos legales prolongados y asegura que la actividad empresarial se desarrolle dentro del marco normativo vigente.
La cadena de recursos judiciales y la confirmación de la legalidad
El procedimiento contencioso se prolongó durante 22 años, involucrando distintas instancias judiciales y resoluciones administrativas. La sentencia inicial del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Sevilla, fechada el 28 de abril de 2020, rechazó el recurso contra la resolución de la Gerencia de Urbanismo de septiembre de 2017, que desestimaba la solicitud de revisión de oficio de la licencia de Abades Triana. Posteriormente, el TSJA ratificó esta decisión, y finalmente, el Tribunal Supremo cerró la disputa, subrayando que la concesión de la licencia se realizó conforme a la normativa urbanística y de edificación vigente.
Entre los argumentos destacados de la sentencia del Supremo, se subraya que la apelante confundió la licencia provisional otorgada con la provisionalidad de los elementos constructivos ejecutados, y que no se produjo exceso de edificabilidad, dado que los metros cuadrados del bajo rasante no computan. La sentencia aclara que la utilización de diferentes argumentos por las partes no constituye un vicio de incongruencia omisiva cuando se respetan los hechos básicos, como sucedió en este caso.
La importancia de las licencias de actividad y apertura en la hostelería
Este caso evidencia que las licencias de actividad son mucho más que un requisito administrativo: representan la garantía de que la actividad comercial se desarrolla dentro de la legalidad y con pleno respeto a las normas urbanísticas, de seguridad y medioambientales. En el sector hostelero, donde confluyen normativa de construcción, sanidad, seguridad laboral y protección contra incendios, contar con una licencia de actividad correctamente tramitada es indispensable para evitar sanciones, paralizaciones de obras o cierres forzosos.
Las declaraciones responsables y las licencias de apertura son instrumentos clave que permiten a los emprendedores iniciar su actividad de manera ágil, pero siempre bajo la responsabilidad de cumplir con los requisitos legales y técnicos. Ignorar estos procedimientos puede derivar en consecuencias graves, como la imposición de multas por no tener licencia, clausuras administrativas o incluso responsabilidades penales para los responsables de la empresa.
El papel de los órganos consultivos y la transparencia en la gestión urbanística
El Consejo Consultivo de Andalucía desempeñó un papel decisivo al avalar la licencia de obras de Abades Triana tras las denuncias de los propietarios del Río Grande. Su dictamen confirmó que la construcción cumplía con la normativa y que no existían causas de nulidad que justificaran paralizar el proyecto. Este respaldo demuestra la relevancia de los órganos consultivos en garantizar que los procedimientos de concesión de licencias se realicen con transparencia y respeto a la legalidad.
Asimismo, la resolución del Supremo enfatiza que la revisión de oficio iniciada por el Ayuntamiento de Sevilla se realizó siguiendo las instrucciones judiciales, garantizando la correcta ejecución de la sentencia, y subraya que los procedimientos administrativos deben estar alineados con la normativa vigente para evitar controversias prolongadas y costosas.
Consecuencias para el sector hostelero y la gestión de licencias
El caso de Abades Triana ilustra claramente que la obtención de una licencia de funcionamiento, actividad o apertura no es un mero trámite formal. La seguridad jurídica que proporciona es crucial para la estabilidad de los negocios, especialmente en sectores tan regulados como la hostelería, donde la inversión en infraestructuras y equipamiento es elevada. Una licencia correctamente tramitada protege tanto a los empresarios como a los terceros afectados, incluyendo vecinos, clientes y empleados.
Los emprendedores y empresas deben prestar especial atención a los procesos de licencias de obras, actividad y apertura, así como a la presentación de declaraciones responsables. Contar con asesoramiento experto y documentación completa evita que conflictos similares al de Abades Triana puedan paralizar un negocio durante años o generar costosas sanciones administrativas.
El valor de la legalidad y la planificación
El fallo definitivo del Supremo sobre Abades Triana no solo cierra un largo litigio, sino que envía un mensaje claro a todos los empresarios y autoridades locales: la legalidad en las licencias urbanísticas y de actividad es innegociable y constituye la base para un desarrollo empresarial sólido y seguro. La planificación adecuada, la tramitación correcta y la supervisión por parte de los órganos consultivos y administrativos son herramientas esenciales para evitar conflictos judiciales prolongados y garantizar la protección de todos los involucrados.
En la actualidad, comprender la relevancia de las licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras no es opcional; es una obligación estratégica para cualquier proyecto empresarial en España. La experiencia de Abades Triana demuestra que la paciencia, la transparencia y la rigurosidad documental son los pilares para superar desafíos legales y asegurar el éxito a largo plazo de los negocios.

