Balance tras casi un año de renovar el mobiliario en hospitales de Ferrol: ¿promesa cumplida?

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Balance tras casi un año de renovar el mobiliario en hospitales de Ferrol: ¿promesa cumplida?

Un año después de los titulares. Un año después de las promesas, de las notas de prensa, de los discursos desde la consellería. Un año después de anunciar, con aplauso incluido, la modernización del mobiliario en los hospitales del área sanitaria de Ferrol, toca hacer balance. De lo prometido. De lo entregado. Y, sobre todo, de lo que se nota. Porque los muebles no curan, pero sí acompañan.

El compromiso de noviembre de 2024: titulares que ilusionaron

En noviembre de 2024 se presentó con pompa una nueva fase del plan de renovación de mobiliario en centros como el CHUF o el Hospital Naval. Se hablaba de camas articuladas, sillones ergonómicos, carros de medicación actualizados y mobiliario auxiliar pensado para facilitar tanto la estancia del paciente como la labor del personal. Un paso, nos decían, hacia una sanidad más humana, más moderna, más funcional.

Pero como suele ocurrir en estos casos, el paso del tiempo es el mejor auditor. Y ahora, doce meses después, la ciudadanía y los propios sanitarios se preguntan si aquella promesa se ha cumplido o se ha diluido entre aplausos institucionales.

Entre quirófanos y cocinas: la importancia del acero inoxidable

Uno de los elementos menos visibles pero esenciales en este tipo de reformas es el mobiliario técnico, especialmente en lo que se refiere a las áreas más sensibles: quirófanos, consultas de enfermería y cocinas hospitalarias. En estos espacios, la presencia de mesas de acero inoxidable no solo es recomendable, es obligatoria para cumplir con las normativas de sanidad y obtener las correspondientes licencias de funcionamiento.

Estas mesas son resistentes, higiénicas, fáciles de limpiar y soportan el ritmo frenético de un hospital. No es una cuestión de estética, sino de salud pública. Y en Ferrol, su incorporación sigue siendo desigual: hay avances en ciertas áreas quirúrgicas, pero falta mucho en cocinas internas y zonas de preparación.

¿Dónde se ha notado realmente la renovación?

Al recorrer los pasillos del hospital Arquitecto Marcide o del Naval, la realidad se impone. Sí, hay habitaciones renovadas, áreas donde las camas son nuevas, los sillones se reclinan sin chirriar y el carro de curas rueda sin desviarse. Pero también hay zonas donde el mobiliario aún parece de otro siglo.

Algunos profesionales apuntan a la falta de uniformidad. «Una planta sí, otra no», dicen. Y no solo se trata de habitaciones. En muchas consultas externas se sigue trabajando sobre mesas que no cumplen los mínimos de funcionalidad ni de higiene. De ahí la necesidad urgente de incorporar más mesa de trabajo acero inoxidable, especialmente en consultas médicas, laboratorios y salas de cura.

Los olvidados de siempre: urgencias, salas de espera y servicios saturados

Otro foco de atención —y frustración— son los servicios de urgencias. Allí, donde más se nota la presión asistencial, los cambios han sido mínimos. Las salas de espera siguen atestadas, con sillas antiguas, y en muchos casos sin las condiciones mínimas de confort. El mobiliario sigue siendo insuficiente para la cantidad de personas que atienden diariamente.

Desde la administración se argumenta que esta renovación es progresiva, que se irá ampliando, pero lo cierto es que la percepción en la calle es que se ha hecho «lo justo para salir en la foto». Como recoge buena parte de la prensa local, las noticias hablan de inversión, pero no siempre reflejan el impacto real en la vida diaria del personal y los pacientes.

El acero inoxidable, clave para obtener licencias y prevenir sanciones

No es solo una cuestión práctica. La instalación de mobiliario de acero inoxidable es un requisito legal. Las inspecciones sanitarias —sobre todo en espacios como quirófanos o cocinas— lo exigen para renovar o mantener las licencias de actividad. En ese sentido, muchas áreas hospitalarias de Ferrol aún tienen un largo camino que recorrer.

Equipar las zonas sensibles con mesas de este tipo no es un gasto, es una inversión en cumplimiento normativo, prevención de infecciones y calidad asistencial. La falta de este tipo de mobiliario puede acarrear desde informes negativos hasta cierres parciales por incumplimiento de protocolos.

Balance final: promesas cumplidas… a medias

Ferrol ha avanzado. Sí. Hay mejoras evidentes en varias plantas. Sí. Pero también hay zonas ignoradas, personal frustrado y pacientes que no notan diferencia. El mobiliario nuevo es necesario, pero no basta. Hace falta un compromiso sostenido que no se agote en el titular de una rueda de prensa. Hace falta continuidad, revisión, y sobre todo, capacidad de escuchar a quienes cada día trabajan o se recuperan entre esas paredes.

El acero inoxidable debería ser la norma y no la excepción. Y la modernización, una obligación permanente, no un favor coyuntural. Porque renovar muebles es sencillo; lo difícil, lo realmente importante, es renovar estructuras, mentalidades y compromisos reales con la sanidad pública.

Y ahora, ¿qué?

Es momento de pedir, de exigir, de señalar con precisión quirúrgica lo que falta. Porque Ferrol merece una sanidad digna, moderna y funcional. No a medias. No por mitades. No solo para salir en la foto.

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